Entrevista a Comandante Twin por “Retrocasualidad”

Comandante Twin es una banda formada en 2017 que, con tres discos publicados, se ha consolidado como una de las agrupaciones emergentes con mayor proyección en la escena nacional y con una sólida base de seguidores. Debido a su nuevo trabajo Retrocasualidad me he reunido con ellos para hablar de este disco.

Su primer LP, 1984, grabado con Pachi García Alis en Baeza, los situó en el mapa gracias a su tema más escuchado, «Hay una luz». Poco después descubrieron Aranda de Duero, un lugar que marcaría un antes y un después en su trayectoria. De la mano de Planeta Sonoro y José Caballero firmaron su segundo trabajo, Hoy, cuya presentación en una Joy Eslava abarrotada supuso la confirmación de su ascenso, acompañada por más de 40 conciertos.

La pandemia interrumpió los planes de la banda, pero lejos de frenarles, los fortaleció. Tras cambios de formación y algunos altibajos, iniciaron una nueva etapa de crecimiento cimentada en grandes canciones. Temas como «La isla de deseo», «Ser valiente» o «Tu primera fila» se han convertido en pequeños himnos que el público corea en cada concierto. Ahora, bajo la producción de Santos & Fluren, Comandante Twin encara la etapa más ambiciosa de su carrera. Este 2026 ve la luz su cuarto álbum de estudio, un disco más maduro, con un sonido cuidado y elaborado, que promete marcar un punto de inflexión. Este mismo año, la banda emprende una extensa gira por todo el país.

No os perdáis lo que me han comentado sobre todo este proceso a continuación:

  1. ¿Cómo nace “Retrocausalidad” y cómo habéis vivido todo este proceso?

“Retrocausalidad” nace de una idea que nos obsesionaba mucho: cómo el pasado, el presente y las decisiones que tomamos terminan conectándose constantemente. El disco habla bastante de eso, de mirar atrás y entender que muchas cosas que parecían casuales en realidad han acabado definiéndonos por completo.

Ha sido un proceso muy intenso y muy diferente a todo lo anterior. Sentimos que este trabajo llega en un momento donde ya no queríamos simplemente sacar canciones, sino construir una identidad mucho más sólida y honesta. Musicalmente hemos sido mucho más ambiciosos, pero también más vulnerables a la hora de escribir y de enfrentarnos a lo que queríamos contar.

Creo que hemos vivido este disco casi como un viaje sin retorno. Había una necesidad muy grande de evolucionar, de romper con ciertas inercias y de apostar de verdad por la banda y por la visión que teníamos en la cabeza. Ha habido momentos muy emocionantes y otros bastante duros, pero precisamente por eso sentimos que “Retrocausalidad” representa perfectamente quiénes somos ahora mismo.

  1. ¿Cuál ha sido el tema más complejo y luego el más placentero de este trabajo?

El más complejo seguramente fue el que Ámsterdam nos obligó a salir de nuestra zona de confort a nivel de producción y narrativa. Hay canciones donde ya no valía simplemente con hacer “un buen tema”, necesitábamos que transmitiera exactamente una emoción concreta.

  1. ¿Qué destacaríais de este proceso que no hayáis vivido con los trabajos anteriores y os gustaría repetir en un futuro?

La libertad y la obsesión por el detalle. Antes quizá trabajábamos más desde la inercia o la urgencia, y esta vez hemos intentado cuidar cada decisión: sonido, estética, concepto, visuales… todo forma parte del mismo universo.
También hemos aprendido a tener paciencia y a no sacar algo hasta sentir que realmente nos representa. Eso seguramente es algo que queremos mantener siempre.

  1. ¿Qué habéis descubierto de vosotros mismos tanto a nivel personal como musical?

Que somos mucho más inconformistas de lo que pensábamos. Hemos descubierto que necesitamos emocionarnos con lo que hacemos o no tiene sentido.
A nivel musical también hemos entendido que no queremos ponernos límites estilísticos. Nos interesa más generar una identidad propia que encajar dentro de una etiqueta concreta.

  1. ¿Vuestros referentes musicales y vuestros últimos descubrimientos?

Tenemos referencias muy distintas, pero hay bandas como Kings of Leon, Interpol, Arde Bogotá o Siloéque nos inspiran mucho por cómo construyen identidad y atmósfera.
Y últimamente estamos escuchando muchísima música sin importar el género, intentando absorber sonidos, producciones y formas diferentes de emocionar.

  1. ¿Qué tiene que tener un directo para que conquiste y os dé esa “electricidad”?

Verdad. Puedes tener el mejor show del mundo, pero si no hay verdad arriba del escenario se nota enseguida.
Nos flipan los directos donde sientes que puede pasar algo en cualquier momento, donde hay tensión, intensidad y conexión real con la gente. Cuando un concierto te deja agotado emocionalmente, ahí es.

  1. ¿Vuestro último sueño cumplido y uno por cumplir?

Uno cumplido seguramente ha sido sentir que por fin encontramos el camino artístico que queríamos seguir y empezar a construir algo con identidad propia.
Y por cumplir… llevar este proyecto muchísimo más lejos, tocar por todo el país, hacer festivales grandes y que las canciones terminen formando parte de la vida de la gente.

  1. ¿Qué pensaríais de este trabajo si lo escuchaseis sin tener nada que ver con el proyecto?

Creo que notaríamos intención y personalidad. Ojalá pensar que detrás hay una banda que no está intentando parecerse a nadie y que ha hecho las canciones desde un sitio muy honesto.
También nos gustaría que transmitiera esa sensación de viaje emocional, de carretera nocturna, de algo elegante pero crudo al mismo tiempo.

  1. ¿Cómo os describiríais musicalmente para quien no os conozca?

Diríamos que hacemos un rock alternativo muy emocional y atmosférico, donde conviven guitarras intensas, sonidos modernos y canciones muy pensadas para el directo.
Nos interesa mucho crear imágenes y emociones más que hacer simplemente canciones “bonitas”.

  1. ¿Algo más por aportar o añadir a la entrevista?

Simplemente agradecer a toda la gente que está acompañándonos en esta etapa. Sentimos que esto acaba de empezar y tenemos más ganas que nunca de salir a defender estas canciones en directo.

Esther Soledad Esteban Castillo

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