Entrevista a Iván Massagué y a Marina Salas por “Desayuna Conmigo (Esmorza amb Mi)”

Con motivo del estreno de Desayuna Conmigo (Esmorza amb Mi), conversamos con Iván Massagué y Marina Salas sobre el proceso de creación, los desafíos personales que enfrentaron, las emociones que les despertó el rodaje y la manera en la que este proyecto ha marcado sus trayectorias. Una charla íntima, reflexiva y plagada de complicidades que muestra el alma que se esconde tras las cámaras.

¿Qué sensaciones os acompañan ahora que ha llegado el estreno y comienza el contacto real con el público?

Marina: Es muy bonito ver cómo la película se resignifica con las miradas del espectador. Hasta que no se estrena, no termina de completarse. Las personas nos dicen “para mí esta escena fue esto”, y entonces crece contigo, con ellos.

Iván: Ya pasamos por Málaga y por un pequeño festival en Cataluña. Parece que está gustando, y eso nos ilusiona mucho. Es un proyecto muy íntimo, muy personal, pero contado con rigor. Sabíamos que podía salir mal tras tanto trabajo y años de preparación, pero parece que está funcionando.

¿Cuál ha sido vuestro mayor placer y mayor desafío en este trabajo?

Marina: Para mí, ambos han sido Iván. Trabajar con él ha sido una maravilla… y también un reto. (Ríe)

Iván: ¡Déjalo ahí! (ríe) El mayor desafío ha sido estar a la altura. Iván tiene una mirada muy intensa, muy pendiente de todo. No puedes fallar, quieres acertar en lo que te pide, porque le pone tanta pasión, tantas horas, tanto amor… que es imposible no implicarte. Y el mayor placer, ver el trabajo bien hecho.

¿Recordáis alguna escena especialmente compleja o significativa?

Marina: El monólogo. Sabía que estaba ahí, esperándome, como una espada de Damocles. Fue duro, pero lo saqué adelante.

Iván: Yo siempre cuento una que parece sencilla. Tenía que entrar en un bar y buscar a Álvaro. Nada más. Pero no acertaba. No entendía lo que se me pedía o no sabía hacerlo. Me vine abajo, terminé muy mal ese día. Pero eso también te empodera, te hace seguir adelante. Luego montaron la escena y salió.

Si fuerais al cine como espectadores y os encontrarais con esta película, ¿qué os provocaría?

Marina: Creo que me encantaría. Es original, diferente. Me quedaría a verla por el espíritu tan auténtico que tiene.

Iván: Yo daría gracias. Gracias por haber hecho esto. Me iría con material valioso, para una próxima purga emocional. Esta peli puede ayudar en muchos aspectos.

¿Y si pudierais tomar un café con vuestros personajes?

Iván: Sería como hablar con nosotros mismos. Tenemos mucho de ellos. Sería interesante y bonito.

Marina: Yo creo que me llevaría bien con ella. Hay mucha ternura y verdad en estos personajes.

¿Qué papel ha jugado la música en el proyecto?

Marina: Es brutal. Es casi un personaje más. Muy importante. Hay ritmos underground, urbanos… y una energía caribeña espectacular. Iván consume mucho arte, música, cómic, cine. Y lo transmite.

Iván: La música cambia el 60% de la peli. La atmósfera. Es como en Instagram: pones una canción en un reel y ya es otra cosa. Aquí está muy bien elegida.

¿Hay algún lugar especial asociado a la película?

Iván: El Raval. Viví allí diez años. Volver con trabajo, con esta peli, ha sido muy especial. Iván (el personaje) sigue viviendo allí. Nadie lo conoce como él. Hay una Barcelona muy viva en la película, alejada del turismo de clase. Aunque no sea panfletaria, la película lo retrata.

¿Qué os lleváis de este rodaje a nivel personal o profesional?

Marina: Hubo una preproducción muy especial. Ensayamos más días de los que rodamos. Tuvimos una coach corporal, Carla Tobías, la directora de fotografía venía a los ensayos… Había una energía sembrada desde el inicio. Fue muy distinto a lo habitual.

Iván: Me gustaría que todos mis futuros trabajos fueran así, con ese margen de ensayo. Eso es hacer industria: que cada uno sepa su cometido y se trabaje con respeto y dedicación.

¿Algún reto personal para este año o próximos?

Marina: Seguir trabajando así, con buenos proyectos, y poder repetir experiencias donde el equipo, la historia y la forma de trabajar sean tan inspiradoras. Ese es el mayor regalo.

Iván: Yo me quedo con lo mismo.

Esther Soledad Esteban Castillo

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