Reseña de «El Baile de las Criadas» de Marta Platel

Ficha bibliográfica

Título: El baile de las criadas

Autora: Marta Platel

Editorial: Planeta

Publicación: Junio de 2026

Extensión: 496 páginas (edición impresa)

Género: Novela histórica, intriga y romance

Reconocimiento: Premio Fernando Lara 2026

ISBN: 978-84-08-32276-4

El baile de las criadas: viajando a la Barcelona de posguerra a través de las miradas invisibles

Marta Platel, ganadora del Premio Fernando Lara 2026, ha conseguido combinar la memoria histórica, la intriga, un poco de romance y la desigualdad social en una novela que busca  recupera y homenajear la vida de aquellas mujeres que conocían los secretos de las familias más poderosas, pero cuya existencia apenas parecía importar, pero no por ello no importaba.

Un homenaje a la novela histórica que a veces no tiene el valor que necesita y lo que debería tener en tiempos convulsos como los que vivimos, o bien para ver el avance de la historia y darle el lugar que merece. Aprender del pasado debería ser una tarea obligatoria y gracias a la literatura podemos acercarnos de la mejor manera posible.

La Barcelona de 1941 fue una gran una ciudad de contrastes. Mientras una buena parte de la población intenta sobrevivir a las consecuencias de la Guerra Civil, el hambre y las cartillas de racionamiento, las familias acomodadas continúan celebrando y viviendo en sus grandes residencias, donde los símbolos franquistas conviven con simpatizantes del régimen nazi, creando una desigualdad social muy dura y extrema.

Marta Platel nos desarrolla este mundo social en
El baile de las criadas, la novela con la que ganó el Premio Fernando Lara 2026, publicada por Editorial Planeta. Una historia que recupera la memoria de las trabajadoras del servicio doméstico y las lanza al centro de una trama en la que las apariencias, los secretos y las diferencias sociales tienen una importancia fundamental.

Una joven contra los secretos de la alta sociedad

Melisa Arranz llega a Barcelona desde un pequeño pueblo de Burgos después de perder a sus padres y quedarse sin recursos. Gracias a la ayuda de Lucía, una amiga de la infancia, consigue trabajo como criada en casa de los Llebrera, una familia acomodada vinculada al régimen franquista. Una bonita muestra de como la amistad puede salvarnos y ayudarnos a salir adelante en los momentos más complejos de nuestra vida.

En aquella residencia se dará de bruces con un mundo regido por unas normas muy diferentes a las que ha conocido hasta entonces, sorprendiéndose de forma inesperada cuando creía que no iba a ocurrir. Las criadas trabajan sin parar y sin descanso, obedecer las órdenes que les imponen sus señores y pasar inadvertidas, incluso siendo testigos de conversaciones y situaciones que muestran la verdadera naturaleza de quienes habitan la casa, desenmascarando de una forma muy directa a su alrededor con simples palabras y visiones.

Lo que no imaginaba es que ser invisible también puede mostrarnos un mundo nuevo.

La vida de Melisa cambia al conocer a un misterioso hombre en uno de los bailes a los que acuden las empleadas domésticas en sus ratos libres. La atracción inicial dará paso a una sucesión de descubrimientos que la introducirán en un mundo de misterio y aventuras.

Comenzamos viendo como el relato de una joven que busca sobrevivir en la posguerra termina transformándose en una historia de intriga y de superación personal.

Las mujeres y los secretos

Uno de los aspectos más especiales y curiosos es como sus protagonistas consiguen ir lidiando con diferentes elecciones de su vida. En lugar de construir el relato exclusivamente alrededor de los personajes poderosos, Platel desplaza la atención hacia las mujeres que trabajaban a su servicio.

Melisa comparte protagonismo con Lucía, Patro, Antoñita y Matilde, personajes que permiten mostrar diferentes experiencias dentro de una misma realidad social. Sus preocupaciones, aspiraciones y relaciones personales aportan una dimensión humana a una historia marcada por la represión y las desigualdades.

La amistad y la solidaridad femenina se convierten en una unión irrompible. Frente a una sociedad que les quitan las oportunidades, estas mujeres encuentran en sus encuentros y conversaciones una forma de apoyo mutuo, donde sentirse cómodas y en su hogar.

El Salón Cibeles, un establecimiento real de Barcelona al que acudían las empleadas domésticas en sus días libres, se convierte en la esencia del libro. Allí podían bailar, conocer a otras personas y olvidar los problemas por un momento.

El propio título de la novela remite a ese espacio de encuentro, que funciona como símbolo de reunión y empoderamiento de esas mujeres que siempre estaban en un segundo plano.

Platel juega con esta Barcelona dividida con una guerra de clases donde la escasez de alimento y una vida más que complicada no es impedimento para soñar y salir adelante poco a poco.

La presencia nazi en Barcelona introduce otra dimensión histórica en la narración. Las relaciones entre las élites franquistas y los representantes alemanes forman parte del contexto político y social que rodea a los personajes, convirtiendo las reuniones privadas en escenarios donde se entremezclan intereses personales y asuntos de mayor trascendencia.

La investigación documental permite incorporar referencias a costumbres, establecimientos, espacios urbanos y formas de vida de la época. De esta manera, el contexto histórico no aparece únicamente como un decorado, sino como una realidad que condiciona constantemente las decisiones de los protagonistas.

También resulta significativo el contraste entre los espacios. Los salones elegantes y las clases altas de la sociedad, el nazismo y el franquismo… Frente a una clase pobre y luchadora y resiliente.

Dos épocas unidas por los secretos del pasado

La novela no se desarrolla exclusivamente en 1941. Marta Platel introduce una segunda línea temporal situada en 2001, cuando el descubrimiento de unos restos humanos durante las obras de una vivienda abre una investigación relacionada con acontecimientos ocurridos décadas atrás.

Esta estructura permite incorporar un componente de misterio desde las primeras páginas y establecer una conexión entre el presente y los secretos de la posguerra.

La alternancia entre ambas épocas mantiene abierta la incógnita sobre lo sucedido y permite que determinadas revelaciones adquieran un nuevo significado a medida que avanza la narración.

No obstante, también plantea uno de los aspectos más discutibles de su construcción. La historia ambientada en 1941 concentra buena parte de la fuerza dramática y del interés de los personajes, por lo que los saltos a 2001 pueden llegar a interrumpir momentáneamente el desarrollo de la trama principal.

En cualquier caso, ambas líneas terminan formando parte de una misma reflexión sobre la persistencia del pasado y pueden sorprender al lector aunque también puede confundir.

El baile de las criadas combina distintos géneros sin renunciar a su principal componente histórico.

La relación de Melisa con el misterioso hombre que conoce durante un baile introduce el elemento romántico, mientras que las identidades ocultas, las reuniones clandestinas y las redes de espionaje aportan tensión narrativa.

Su estructura, organizada en capítulos relativamente breves, favorece una lectura fluida y permite alternar diferentes situaciones y personajes. La narración se apoya en los diálogos, las descripciones de ambientes y la progresiva revelación de los secretos.

El ritmo, sin embargo, no es completamente uniforme. La primera parte dedica un espacio considerable a presentar el contexto histórico y las relaciones entre los personajes, pero a medida que avanza la historia aumenta la intriga.

Esta construcción puede resultar especialmente atractiva para quienes disfrutan de las novelas que desarrollan pausadamente su universo, aunque los lectores que busquen una acción constante podrían encontrar algunos pasajes más reposados.

Una historia sobre la dignidad y la memoria

Más allá del romance y del misterio, uno de los grandes temas de El baile de las criadas es la dignidad de aquellas mujeres que tuvieron que sobrevivir en circunstancias especialmente difíciles.

La novela recupera experiencias frecuentemente relegadas a un segundo plano dentro de los grandes relatos históricos: las trabajadoras que abandonaban sus hogares para servir en casas ajenas, las familias separadas por la pobreza y las mujeres obligadas a aceptar condiciones laborales y personales profundamente desiguales.

También plantea una reflexión sobre el poder, la hipocresía social y la distancia entre la imagen, resonando con el presente respecto a temas como la precariedad laboral, las desigualdades económicas o la invisibilidad de determinados trabajos de cuidados.

Con El baile de las criadas, Marta Platel construye una novela que combina entretenimiento y recuperación de la memoria, apoyándose en personajes femeninos que dejan de ocupar un lugar secundario para convertirse en protagonistas de su propia historia. Unas mujeres que se sitúan y se convierten en líderes.

Una historia con corazón, un viaje al pasado y un encuentro con los lectores que les descubrirá un mundo del pasado, pero no enterrado. No os lo perdáis.

Esther Soledad Esteban Castillo

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