
La escritora y periodista barcelonesa se alza con la XXXI edición del galardón, dotado con 120.000 euros, con una novela ambientada en la Barcelona de la posguerra que recupera historias de mujeres, secretos familiares y pasiones prohibidas. Una obra llena de poder, pasión, emoción y de las que prometen que una vez la cojas entre tus manos, las hojas van a volar tan rápido como los sueños que nacen en esta historia.
El Real Alcázar de Sevilla volvió a convertirse el 7 de mayo en escenario de una de las grandes citas del calendario literario español. La XXXI edición del Premio de Novela Fernando Lara reunió a representantes del mundo editorial y cultural para dar a conocer una nueva obra ganadora, elegida entre los 1.003 manuscritos originales e inéditos presentados al certamen. Posteriormente, tuvo su presentación en el hotel Intercontinental de Madrid, donde pudimos asistir a su presentación.
La protagonista de la noche fue Marta Platel, periodista y escritora barcelonesa que se hizo con el galardón gracias a El baile de las criadas, una novela histórica que traslada al lector hasta la Barcelona de 1941, en los primeros años de la dictadura franquista. Una época convulsa que ya hemos visto en numerosas representaciones y que siempre es fascinante conocer desde nuevos puntos de vista y pensamientos sobre ella.
El premio, dotado con 120.000 euros y convocado en el marco de la colaboración entre el Grupo Planeta y la Fundación AXA, mantiene su apuesta por la narrativa contemporánea y por el descubrimiento de nuevas historias capaces de conectar con un público amplio. Sin duda, uno de los premios más jugosos y anhelados.

La Barcelona de 1941 como epicentro de los secretos y desigualdades
El baile de las criadas sitúa su historia en una ciudad marcada por las consecuencias de la Guerra Civil, la represión política y la presencia de simpatizantes y representantes del nazismo.
La novela sigue a una familia procedente de un pueblo de Burgos que llega a Barcelona para trabajar al servicio de una familia vinculada al franquismo. A partir de este encuentro entre mundos socialmente distantes, la autora desarrolla una trama de secretos, traiciones, pasiones prohibidas e identidades ocultas.

La obra pone el foco especialmente en aquellas mujeres que, condicionadas por la pobreza y las circunstancias históricas, tuvieron que tomar decisiones dolorosas, incluida la separación de sus propios hijos. Aquí, nos hace replantearnos como el medio que nos rodea y las circunstancias que nos son impuestas al nacer no deberían condicionar el tamaño de nuestros sueños.
A través de estas historias personales, Platel recupera una parte de la memoria de la posguerra y muestra cómo los grandes acontecimientos políticos terminaron condicionando las vidas de personas anónimas.
Una historia que se combina con la investigación histórica
La autora ha explicado que la idea de la novela comenzó a tomar forma después de descubrir el libro Nazis en Barcelona, de Mireia Capdevila y Francesc Vilanova, una investigación que le permitió conocer mejor la presencia nazi en la capital catalana durante los primeros años del franquismo.
Posteriormente, la lectura de un artículo sobre el antiguo Salón Cibeles, conocido popularmente como el baile de las criadas por su vinculación con las trabajadoras del servicio doméstico, terminó de inspirar el argumento y el título de la obra.
De esta manera, la novela combina documentación histórica y ficción para recuperar un escenario poco habitual dentro de las narraciones ambientadas en la posguerra española.
Más de mil originales para una nueva edición del galardón
La XXXI edición del Premio Fernando Lara recibió un total de 1.003 novelas originales e inéditas, procedentes de España y del extranjero. Un boom que siempre se agradece, mostrando al mundo que la literatura está más viva que nunca.
El jurado estuvo integrado por Ana María Ruiz-Tagle, Clara Sánchez, Nativel Preciado y Pere Gimferrer, junto con Emili Rosales, que ejerció como secretario con voto.
A lo largo de su trayectoria, el galardón ha reconocido obras de autores como Manuel Loureiro, Roberto Santiago, Máximo Huerta, Alaitz Leceaga, Gonzalo Giner, Ángela Becerra y Sergio Vila-Sanjuán, consolidándose como uno de los premios destacados del panorama editorial español.
La literatura y la memoria como protagonistas
La elección de El baile de las criadas vuelve a situar la novela histórica y la recuperación de la memoria colectiva en el centro de una importante cita literaria. Hoy es más importante que nunca recordar la importancia de la memoria histórica.
Con su historia ambientada en la Barcelona de los años cuarenta, Marta Platel propone una mirada hacia las desigualdades sociales, los silencios familiares y las experiencias de mujeres cuyas vidas quedaron marcadas por las circunstancias de una época especialmente difícil.

Durante la rueda de prensa en Madrid, Marta Platel dijo que su novela busca dar voz y dignificar a las criadas de la posguerra, un colectivo de mujeres invisible para la sociedad de la época que se vio obligado a emigrar para escapar de la miseria rural y que terminó «sacrificando sus vidas por cuidar las ajenas». Siempre insistía en su fascinación al documentarse sobre cómo los nazis campaban a sus anchas por Barcelona en 1941 con la complacencia del régimen franquista, un escenario histórico que le permitió contrarrestar el pulso y las renuncias de los sirvientes frente a la opulencia de sus señores bajo un mismo techo. Por ello, indica que este galardón demuestra que la fuerza de los personajes y la calidad de la prosa prevalecen por encima del renombre del escritor.
La novela, publicada por Editorial Planeta, amplía así el catálogo de obras reconocidas por el Premio Fernando Lara y ofrece una nueva aproximación literaria a uno de los periodos más complejos de la historia reciente de España.
Esther Soledad Esteban Castillo
