Bill McKibben publica “Here Comes the Sun (Aquí Llega el Sol) La Última Oportunidad para el Clima y un Cambio para la Civilización”

Here comes the sun. (Aquí llega el sol). La última oportunidad para el clima y un cambio para la civilizaciondel activista y ambientalista estadounidense Bill McKibben.

Un ensayo sobre un cambio de época: la transición desde una civilización basada en los combustibles fósiles y el control de la «escasez» hacia un sistema energético sustentado en la abundancia de fuentes renovables, más distribuido, democrático y justo.

McKibben sostiene que la energía solar y eólica ya son la opción más barata del mercado, y que la tecnología necesaria para un sistema energético limpio existe. El principal freno no es técnico, sino político, marcado por los intereses de la industria fósil.

El libro plantea esta transición como una oportunidad histórica para limitar los peores efectos del cambio climático, con profundas implicaciones económicas, sociales y geopolíticas.

«Potente. Un himno al creciente predominio de las energías renovables».
KIRKUS REVIEWS

«Ha cambiado mi forma de ver las cosas para siempre. McKibben es uno de nuestros escritores y activistas climáticos más destacados, conocido por sus explicaciones documentadas y brillantes».
CORY DOCTOROW, AUTOR DE MIERDIFICACIÓN

Esta edición cuenta con un prólogo de Emilio Santiago y Héctor Tejero, autores de Qué hacer en caso de incendio (Capitán Swing). 

A LA VENTA: 6-9-26

Cada dieciocho horas, el mundo instala paneles solares equivalentes a la potencia de una central nuclear. Al mismo tiempo, la combustión de carbón, petróleo y gas sigue derritiendo los polos, agravando la desigualdad global y alimentando la crisis climática.

Y, sin embargo, ya no es necesario seguir dependiendo de los combustibles fósiles. Sabemos cómo aprovechar la energía del sol ydisponemos de la tecnología necesaria para hacerlo a gran escala. 

Aquí llega el sol no es solo un libro sobre paneles solares, sino sobre un cambio de época. Durante dos siglos, la civilización industrial se organizó alrededor de recursos escasos, concentrados y disputados. Ahora empezamos a construir un sistema energético basado en una fuente inagotable, distribuida y disponible cada mañana: la luz del sol. 

En algún momento de la primera parte de la década de 2020 cruzamos una línea invisible: la energía solar pasó a ser más barata que los combustibles fósiles. Sin embargo, seguimos tratando a la fotovoltaica y a la eólica como  «energías alternativas», buenas pero caras, cuando son las más económicas del sistema.

Pero no se trata solo del precio. El sol incide con más intensidad hacia el ecuador, lo que permitiría corregir algunos de los grandes desequilibrios del planeta. En febrero de 2025, los analistas del Rocky Mountain Instituteinformaban que las energías renovables crecían dos veces más rápido en el Sur global.

A nivel industrial, el cambio ya es visible. China ha desarrollado la capacidad de producción necesaria para fabricar los paneles solares que exige el escenario climático y va camino de convertirse en el primer “electro-Estado” del planeta. Hoy, cerca de la mitad de toda la energía limpia se encuentra dentro de sus fronteras

Sin embargo, no hay garantía de que el impulso continúe. La electricidad solar y eólica ya compite —y en muchos casos supera— a la generada con combustibles fósiles porque es más barata. Precisamente por eso, la reacción ha comenzado. 

El sol rompe la lógica de un sistema económico basado durante décadas en el control de la escasez. Quienes han construido su poder sobre esas «reservas» perciben una amenaza estructural e intentan frenarla utilizando su influencia. El mayor obstáculo ya no es tecnológico, sino político.

Sin embargo, McKibben sostiene que todavía estamos a tiempo de limitar los peores efectos del cambio climático y aprovechar una oportunidad histórica para construir un sistema energético más democrático, más justo y menos dependiente de los combustibles fósiles. 

Esther Soledad Esteban Castillo

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