
Hoy os traigo mi entrevista a Paola Pozzo con motivo de su paso por Microteatro, donde hemos podido verla en un intensivo estrenando obras como Alma, Amore di Mafia, Mucha Mierda —que finalizan su paso por la cartelera esta semana—- y recientemente con No es mi rabia y A la mierda todo. Actualmente va a estrenar la obra Bendito Piso y a su vez a dirigir la obra Que suban ellos. Con motivo de todos estos estrenos y grandes aventuras, me he reunido con ella para conocer mejor su trayectoria y su esencia personal.
Para ella, separar lo personal de lo profesional resulta casi imposible. Su identidad como actriz atraviesa profundamente su manera de estar en el mundo: el arte no es solo una vocación, sino una forma de vivir desde la verdad, el cuidado y el amor.
Ser actriz le ha ayudado a convertirse en mejor persona. Es alguien profundamente implicada con lo que hace y con quienes la rodean, y siente la necesidad de dar luz y voz a aquello que le arde por dentro. Su vida artística nace precisamente de ese impulso: mejorar como ser humano y contribuir a transformar el mundo a través del arte.
Desde pequeña tuvo claro que quería dedicarse a la interpretación. Recuerda cómo algunos personajes la atravesaban emocionalmente hasta convertirse en referentes vitales. La posibilidad de vivir muchas vidas dentro de una sola, de empatizar con otras realidades y profesiones, siempre fue para ella un regalo.
Sin embargo, su camino no fue inmediato. Tras finalizar sus estudios, trabajó como publicista porque en su entorno familiar consideraban que debía elegir una profesión “útil”. No fue hasta los 26 años cuando tomó una decisión radical: terminar su trabajo como productora de eventos en Lima, cerrar su productora y trasladarse a Madrid para dedicarse por completo a ser actriz. Llegó en 2012, en plena crisis económica, dejando atrás una vida estable. Aún así, nunca dudó de su elección. Si no hubiese sido actriz, reconoce que otra profesión que le habría gustado ejercer habría sido la de bombera.

La docencia como transformación
La docencia ocupa un lugar fundamental en su trayectoria. Para Paola, enseñar es un proceso profundamente transformador que la ayuda a comprender mejor la vida, el arte y su propia posición en el mundo.
Su objetivo como profesora es inspirar, nunca frustrar. Con el tiempo ha tomado conciencia del impacto que puede generar en sus alumnos: algunas estudiantes incluso se han tatuado palabras escritas por ella o frases que surgieron en sus clases. Muchas personas vuelven después para agradecerle el impulso que recibieron en su proceso artístico.
Se define como exigente, pero siempre desde el amor y con la intención de sacar lo mejor de cada persona. Considera un privilegio acompañar a quienes se forman con ella, a quienes describe como grandes artistas y grandes seres humanos.
Referentes artísticos
Sus referentes han sido múltiples y muy diversos. Se inspira de momentos diversos y de varias personas como su gran referente Clara Cosials que es una inspiración tanto dentro como fuera del escenario y que le ha marcado gran parte de su vida en España, además de destacar su gran calidad humana y no duda en recurrir a ella cuando necesita algún consejo personal o profesional. También nos menciona nombres como Candela Peña, Luz Arcas, Johnny Depp, Meryl Streep… así como la vida cotidiana y sus instantes.
Podemos encontrar momentos como el olor del café de la mañana de su cafetera o el desayuno. También como puede ser una hoja de árbol al caer, los colores del otoño o las miradas de las personas que se cruza y que puede llegar con un pequeño gesto a marcar su vida de manera significativa.

Por supuesto cita referentes musicales o audiovisuales como pueda ser el cine de Pedro Almodóvar, la directora Céline Sciamma de Retrato de una mujer en llamas o películas como Sirat, Bugonia o las vidas que nos muestran en pantalla las mujeres de Las Horas que admira por su mirada arriesgada y necesaria, a la vez que también podrían describir una parte de su vida.
A su vez también nos menciona clásicos como la serie Buffy Cazavampiros o música que le ha acompañado en determinados momentos como la de la cantante Britney Spears entre numerosos artistas que han marcado su vida y su trayectoria…
Su banda sonora emocional
Su banda sonora cambia según el momento vital en el que se encuentre. Aun así, confiesa que le gustaría que fuese La vida es bella. Se considera una persona en constante evolución, y su música también lo está.

Viajar como aprendizaje artístico y vital
Ha viajado mucho, especialmente desde que inició su camino interpretativo de forma más tardía. Cada cultura ha supuesto para ella una transformación.
Su estancia en Nueva York fue especialmente significativa: allí entrenó, aprendió y conoció personas profundamente inspiradoras. Pudo entrenar con la SITI Company de Anne Bogart, donde pudo conocer a Ellen Lauren, la mano derecha de Anne Bogart, ambas artistas que le inspiran profundamente.
Japón marcó un antes y un después en su trayectoria, conociendo a Aki Sato Johnson y a la SCOT Company. Fue seleccionada en dos ocasiones para trabajar con el método Suzuki del director Tadashi Suzuki, una experiencia exigente que, según explica, reduce el ego, aumenta la presencia escénica y conecta profundamente con la humanidad del intérprete.
Aunque nació en Perú, reconoce que su experiencia en España ha sido extraordinariamente enriquecedora gracias a algunas figuras que han sido referentes en su manera de trabajar como la directora Sandra Guzmán de Contacto Cero, que sin duda ha sido un gran referente como ella y admira su forma de ser y de trabajar.
Otra persona que ha sido muy importante en su carrera es Venci D. Kostov, director de la película Liuben, que se ha convertido ya en un gran amigo para ella y a su vez en otra gran inspiración y espera poder trabajar con él de nuevo en un futuro cercano.
Luego ha tenido la oportunidad de ver otras formas de trabajar y a grandes referentes como Alberto Velasco, Marta Pazos, Maggie Civantos o Diana Bernedo entre otros.
Sueña con seguir viajando por el mundo para conocer otras culturas, teatros y formas de creación. Entre los destinos que le gustaría visitar están Tailandia, Grecia, el Salar de Uyuni en Bolivia, regresar a Italia, Francia o Berlín y conocer Hawái.
Una mirada al pasado y al futuro

Afianzarse como artista independiente es ahora uno de sus objetivos principales. Se sigue nutriendo de todos y todas las artistas con las que colabora, destacando la necesidad de plasmar su arte y reflejar los proyectos que más le mueven en su vida diaria y las causas por las que considera que debe seguir luchando.
Paola no cree en fórmulas cerradas para la felicidad. Prefiere centrarse en aceptar cada momento tal como llega y rodearse de personas que la sostienen.
Uno de sus grandes sueños cumplidos ha sido convertirse en actriz. Otro, tener un hogar.
Hoy sus deseos son más esenciales: ser feliz, tener un perro, conseguir una casa y poder seguir viviendo del arte. Considera que esto debería ser una posibilidad real para quienes se dedican a la creación, no tener que estar en una lucha y búsqueda constante por transmitir un arte que es más que necesario.
Si pudiera hablar con su yo del pasado, le diría que no pierda el entusiasmo, que tenga calma, que no mendigue amor y que se haga valer.
A su yo del futuro le desea paz mental, felicidad y cuidado mutuo entre ambas versiones de sí misma.
Sin duda, una vida muy apasionante que nos traerá grandes proyectos y una gran artista que cada día va consiguiendo nuevos retos.
Esther Soledad Esteban Castillo

