
Las despedidas siempre son duras y duelen, bien pudiendo llegar a sanar o cerrar una etapa o ser más complejas y difíciles de afrontar. En este caso, con este Un Último Grito Mafalda se embarcan en una gira que justo ahora ha pasado dos días seguidos por Madrid para cerrar una de las etapas más importantes de su vida tras muchos años unidas y creando un espacio muy personal en su música con unas letras arriesgadas, comprometidas, llenas de fuerza y energía y que sin duda han sido un antes y un después en nuestra historia musical.

La Sala But se abrió impaciente ante la primera parada de su despedida en Madrid, casi llenando la sala previa a su próxima fecha al día siguiente ya con el sold out anunciado y preparados para poder fundirse con el público y comenzar una noche difícil, también enturbiada con la dramática situación que se está viviendo en Valencia a costa de la DANA, pero pese a todo y con la mejor de sus sonrisas y su propósito comenzaron el concierto por todo lo alto, comenzando igual que acabaron: presentándose frente a frente a su público, agradeciendo y agradeciéndose entre ellas por todo este tiempo y estos años a sus espaldas. A destacar también que todos los beneficios logrados con la venta de merchandising irían destinados a la ayuda de los afectados por la DANA.

Al final la unión que muestran entre ellas y la amistad que les une hace que su música coja un cariz especial y se transmita de otra manera al público y sea todo más especial, con ese público que les ha acompañado desde sus inicios hasta el día de hoy y dejándonos grandes momentos y también por supuesto a los nuevos oyentes que se han ido sumando más recientemente.

Compartieron escenario y nos dejaron varios momentos introductorios, no faltando las palabras de cariño y de respeto entre ellas, guardando como siempre ese mensaje político, de revolución y de reivindicación en cada uno de sus temas. También resaltaron la importancia de que se tomase el relevo de sus temas y del grupo y se siguiese luchando por la música como han hecho ellas desde el primer momento: sin miedo y con contundencia.

Al final Mafalda volvieron a demostrar que están “En Guerra” como aclama su popular tema que tanto les ha dado como comentan y que ahora regalan al público, luchando contra la contradicción de esas canciones “Necesarias pero Absurdas”, porque ellas siempre luchan y dan la nota con un “Bam Bam”, huyendo de ser “La Llorona” y luchando hasta el final por el feminismo, la igualdad, la justicia… bajando incluso a cantar entre el público o sentándose pegadas al escenario en un acto de intimidad y de unión con el público.

Otro gran momento fue con el tema “Les Infelices” y donde también quedó espacio para la reivindicación feminista de Vera y su recuerdo a lo largo de estos años de su lucha, las palabras de cariño de Mario hacia sus compañeras, la introducción y la rabia contenida de Marcos que al igual que todas, las confesiones de Bárbara bajo la valentía de hablar en público, con la combinación y la estética explosiva del bajo, guitarra, saxofón, trompeta, batería… buscaban que se convirtiese en la mejor música dándolo todo una noche más. También hubo un momento para reivindicar con gritos el desahogo y la lucha, unas palabras de valentía para Palestina, la emoción con “Lo Que Queda Tras el Apagón”… un concierto más que completo donde el público vibró y saltó de principio a fin a lo largo de dos horas.

Un homenaje a esas soñadoras que luchan y viven por cambiar el mundo con la música y que nos dejaron un último grito antes de terminar las fechas que les quedan en esta gira. No os lo perdáis mientras tengáis la oportunidad.
Esther Soledad Esteban Castillo
