EL FUTURO DE EUROPA
de ANTONIO TURIEL
El necesario debate sobre la Crisis Climática y el modelo industrial de Europa ¿Qué nos espera en este contexto de crisis global?
Frente a la tecnofantasía, decrecer es la clave para una industria real y sostenible.

En los últimos años hemos vivido un punto de inflexión en relación con la Crisis Climática. Este se ha dado por numerosos motivos, y particularmente por la alarmante recurrencia y gravedad de fenómenos extremos. Suelo incidir en los casos de Otis y de Daniel porque a pesar de la extrema gravedad de lo sucedido, de lo alarmante que resulta que nuestros modelos meteorológicos se estén mostrando impotentes para avisarnos con una anticipación adecuada, de que no hablamos de zonas recónditas y abandonadas a su suerte sino de lugares bien conocidos, y del poco tiempo que ha transcurrido desde estos fenómenos, estoy seguro de que una buena parte de los lectores de este libro no ha oído hablar de estas tormentas ni de la catástrofe que desencadenaron. Justo cuando más seria se está poniendo la Crisis Climática, más sordina mediática se está aplicando a estos fenómenos extremos e inusuales.
En un artículo de mi blog del 1 de setiembre, ya alertaba que, en el caso de España, la anomalía de temperatura del Mediterráneo (hasta 2ºC por encima de los niveles de 1982) nos decía que era cuestión de tiempo de que una tormenta de gran magnitud cause estragos en alguna ciudad española. Una DANA no especialmente intensa causó graves destrozos en Menorca hace semanas, y ya por entonces advertía de que ya estábamos en tiempo de descuento para que algo así acabara pasando en una gran capital. Sin embargo, no hacemos nada ni para prevenirlo ni para mitigar sus posibles consecuencias. Lo único en lo que pensamos es en ampliar las carreteras, el aeropuerto y poner casinos para atraer más turismo, mientras la fiesta dure. Es el único modelo que hay, marcado por el crecentismo.
A esta Crisis Climática debe sumarle otra con menos atención mediática como lo es la Crisis Energética. Empecé a divulgar sobre esta hace ya quince años, y más concretamente sobre el problema inmenso que planteaba la inminente llegada al pico de producción de petróleo. ¿Cómo ha podido pasar que un físico que desarrolla su investigación en el estudio de los océanos acabe hablando de recursos naturales y de energía, y acabe atreviéndose a plantear propuestas concretas de política industrial? Esa es una pregunta que yo mismo me repito con mucha frecuencia. Y, sin embargo, cada vez estoy más convencido de que era algo necesario y hasta cierto punto inevitable. Para poder tener una visión clara sobre las implicaciones de la transición energética hace falta alguien completamente independiente, un servidor público con un fuerte conocimiento técnico. Lo ideal sería que los distintos cuerpos técnicos con los que cuenta la Administración de los Estados, y particularmente la del Estado español, pudieran hacer ese papel. Pero no lo hacen. Este contexto hace inevitable mi dedicación.
He llegado a un punto en el que ya no tengo más dudas. Aquello que se anuncia de forma obsesiva a bombo y platillo como «la transición energética» no funciona ni funcionará, como cada vez está siendo más evidente. Sin embargo, tampoco tengo la solución última, el modelo de transición completo y perfecto listo para implementarse mañana mismo. Conseguir eso es una tarea multidisciplinar de un equipo de muchas personas, así que a quien espere encontrar en este libro la solución a todos los problemas que nos acucian tengo que darle una mala noticia: no, este libro no proporciona la solución.
Y sin embargo considero que su lectura es indispensable para abrir por fin un debate excesivamente postergado. Hay que empezar a hablar, claramente y sin límites, de la transición energética posible y necesaria.
La complacencia con que aceptamos los modelos obsoletos que usamos para describir el mundo, es lo que nos está llevando a un verdadero callejón sin salida. No sé si conseguiré que arranque este debate sobre el nuevo modelo energético, económico y social que necesitamos para Europa, pero si puedo aportar algo a su discusión, me daré por satisfecho.


EL LIBRO
EL FUTURO DE EUROPA

La crisis climática se acelera, mientras que la crisis social crece con el rechazo a la gentrificación y el auge de movimientos populistas. La crisis energética alterna momentos críticos con periodos de calma, y la escasez de materias primas afecta las cadenas de suministro; a todas ellas ahora sumamos la crisis del agua potable.
En este contexto de crisis global, el investigador del CSIC Antonio Turiel plantea el necesario debate sobre el modelo industrial y el futuro que le depara a Europa, un continente particularmente vulnerable por su envejecimiento, la escasez de recursos y una industria superada por potencias como China y Rusia. En concreto, en El futuro de Europa, el divulgador pone al lector ante una realidad compleja e incómoda: el modelo de transición energética que se está imponiendo en Europa es técnicamente fallido, por lo que plantea la necesidad de encontrar soluciones sostenibles que aprovechen el verdadero potencial del continente.
Siguiendo esta línea, Antonio Turiel va más allá del diagnóstico de la situación y abre un debate pendiente y necesario acerca de las características que debe tener un modelo de transición verdaderamente transitable: ¿qué tipo de producción puede radicarse en Europa y cuál sería su mercado? ¿Con qué materiales contaremos, siendo un continente con escasos recursos naturales propios? ¿Cómo debe ser la electrónica del futuro y cómo puede Europa liderarla? ¿Cómo podemos hacer el transporte sostenible y a un tiempo competitivo?
Aunque quizá algunas de las soluciones expuestas por el autor puedan adaptarse a otros territorios, este libro nace con la intención de poner a Europa ante el espejo y evidenciar sus carencias. Este es un libro desde Europa y para Europa.
Tal y como expone el autor, Europa necesita una estrategia diferente para su transición energética e industrial que no se base en un consumo masivo de materiales en su mayoría escasos y que proceden de la otra parte del mundo.
«Me ha parecido urgente escribirle al Viejo Continente sobre él mismo, sobre su futuro, porque su ensimismamiento, su ofuscación en un pasado que percibe brillante le está haciendo perder de vista los enormes riesgos y las limitaciones que le aguardan en un futuro inmediato. El ascenso de los populismos, el autoritarismo y la xenofobia, la tentación de usar la guerra para garantizar el acceso a esos recursos escasos que no se volverán abundantes aunque se roben a mano armada, la pobreza, la exclusión, las revueltas… Todos ellos son peligros reales que acechan hoy a Europa, en esta hora aciaga»
El futuro de Europa se suma a la labor de divulgación que el autor lleva haciendo durante años. De una manera didáctica, Antonio Turiel ofrece una visión más holística y general de los problemas que aquejan Europa y de las características que deberían tener las respectivas soluciones. En este caso, el autor no pretende mostrar soluciones cerradas sino ofrecer una nueva mirada a tecnologías conocidas, efectivas y suficientes para satisfacer las necesidades de la población del Viejo Continente y mantener una industria innovadora, sostenible en el largo plazo y capaz de generar empleo, en el marco de una economía estacionaria pero saludable y resiliente.
Antonio Turiel (León, 1970) es uno de los grandes divulgadores y referentes científicos sobre el cambio climático y sus consecuencias. Licenciado en Física y Matemáticas y doctor en Física Teórica por la Universidad Autónoma de Madrid, trabaja como Investigador Científico en el Instituto Ciencias del Mar del CSIC, en Barcelona. Es autor de Petrocalipsis (2020) y Sin energía (2022), libros en los que ha manifestado sin tapujos el peligro en el que se encuentra el mundo.
Esther Soledad Esteban Castillo
