La carrera de Martín en solitario, tras la separación de su anterior grupo DVICIO, no ha parado de sorprender al público.
Su propuesta se mueve en un pop latino muy variado, tal y como demuestran «Obra de arte», «Si te he visto», «Dominicana» y «500 caras», el que fuera su single debut, que engloba la esencia del sonido de lo que será su primer álbum, que verá la luz este año.
Además, el artista madrileño de 31 años ha lanzado su quinto sencillo, Vendesueños, un tema enérgico donde mezcla pop y folclore con la presencia de guitarras, bajo, viola y una percusión con bombo legüero, fruto de la influencia de sus raíces argentinas.
«Durante nuestra vida nos encontramos con todo tipo de personas; cuando creemos que estamos a salvo con ellas es cuando nos entregamos y nos abrimos en canal. Y es ahí cuando nos volvemos vulnerables y pueden ayudarnos o pueden usarlo para hacernos daño. Ese daño, una vez sanado, lo transformé en esta canción», comenta Martín sobre «Vendesueños».
Sobre su visión acerca de esta etapa que está viviendo en solitario, comenta que por el momento no puede decir qué ha significado porque solo ha tenido dos conciertos. Lo que sí tiene claro es la sensación de miedo que ha tenido al estrenarse como cantante, ya que era un gran reto para él al no saber si sería capaz o no de afrontarlo, pero una vez se subió al escenario vio que era ahí donde quería quedarse. Ahora nos cuenta que la tercera parada de la gira será Ciudad de México el 29 de mayo y que tiene muchas ganas de poder disfrutarla, explicaba emocionado.
Sobre esta nueva aventura, indica que su mayor reto ha sido encontrar su identidad musical. Hasta ahora ha hecho unas cincuenta canciones y ya ha podido seleccionar las que más van con él y con lo que quiere transmitir y, sin duda, el mayor placer, nos cuenta, es no tener que consultar nada a nadie.
Volviendo a tiempos atrás, hablando sobre sueños, indica que cumplió uno de los mayores sueños y retos que ha tenido pudiendo recorrer el mundo en concierto con sus mejores amigos, algo que nunca olvidará. Ahora, como reto presente, quiere vivir de la música, ir a todos los lugares donde le reclamen y, sobre todo, disfrutar y tocar en directo su disco.
En cuanto a sus referentes, resalta que siempre le han acompañado Maná y que gracias a ellos se interesó por el bajo. También le han marcado mucho Ricardo Arjona, Kany García, Carín León, Camilo… y destaca que, ante todo, son muy sencillos, transmiten muchísimo y le encantan.
Como futuros conciertos a los que le gustaría asistir, comenta que le encantaría ir a ver a Maná en directo, aunque musicalmente ya no sean tan referentes para él como al principio, ya que ahora está muy centrado en la chacarera mezclada con pop y nombra a la cantante argentina Yari como su nueva influencia.
Hablando del directo, resalta que para él los conciertos son perfectos porque nunca se repiten. Comenta que no podría estar en un trabajo haciendo siempre lo mismo y que lo que le encanta del directo es que nunca sabe lo que va a pasar: los problemas que pueden surgir, las reacciones de la gente, la dopamina que te da…
Como espectador, recuerda un concierto de Ricardo Arjona por la experiencia que vivió tanto por el sonido como por la puesta en escena y la energía que transmitía. Como concierto ya desde el otro lado, como músico, destaca uno de los últimos de DVICIO en Argentina, donde se tiró al público desde el escenario y lo vivió de forma muy intensa, ya que era casi como una despedida. Respecto al tema musical en el cine, comenta que no escucha muchas bandas sonoras, pero sí le gusta especialmente la de Piratas del Caribe.
Su música la describiría como ese bombo legüero y la música de raíz que ha ido escuchando de sus padres, con letras muy frescas y también orientada al pop actual, aunque reconoce que para él es complicado y un poco abstracto verse desde fuera.
Como petición, le encantaría que la gente escuchase estos trece temas y les diera la oportunidad al menos una vez.
Sin duda, una nueva aventura por delante que podremos ir viendo paso a paso e ir disfrutando. No os la perdáis.
Esther Soledad Esteban Castillo
