
El proyecto ARRAÏTZ (raíz, en la variante aranesa del occitano) consiste en la actualización, grabación y difusión de 8 canciones occitanas de tradición oral expresadas a través de las herramientas y códigos que nos ofrece la producción musical en el siglo XXI. En la actualidad existen cada vez más proyectos musicales con la vocación de recuperar la memoria popular de una sociedad tradicional en vías de desaparición. Como ejemplos podríamos mencionar al artista Rodrigo Cuevas de Asturias, Sandra Monfort del País Valencià, Marala de Països Catalans o Neomak de Euskadi. La especialidad de este proyecto radica en 4 puntos:
- Lengua y cultura popular occitanas
- Medio rural de montaña
- Canciones bailables y festivas
- Perspectiva de género
La temática podría definirse en una sola frase como: canciones occitanas de tradición oral expresadas a través de las herramientas y códigos que nos ofrece la producción musical en el siglo XXI. Éste es el punto de partida, pero hay mucho más. Según los ritmos y temáticas de los textos, las canciones de tradición oral se pueden clasificar en diferentes categorías: canciones de amor, canciones de pastores, canciones de 9, canciones para bailar, canciones de trabajo, canciones de cuna, canciones históricas, etc. El abanico de posibilidades es enormemente rico.
Los criterios que se han seguido para elegir las canciones que formarán parte del proyecto han sido:
- Canciones bailables
- Mensaje con perspectiva de género
- Contexto de montaña
No todas las canciones pueden cumplir con los tres criterios pero todas cumplen con al menos dos de los criterios establecidos. Así pues, en el repertorio de ARRAÏTZ encontraremos canciones de tradición oral para bailar, con sus diferentes ritmos, como rondèus, borrèies o vals, siempre expresadas a través de códigos musicales modernos (texturas, timbres, efectos, armonías, etc.) , para enlazar la tradición oral con la actualidad.
Por lo que respecta al mensaje de las canciones, se han priorizado aquellas que ofrecen un mensaje con perspectiva de género, dentro de éstas, las que promuevan un empoderamiento feminista. Las canciones de tradición oral deben entenderse en el contexto temporal en el que fueron creadas, con los comportamientos y estructuras sociales de la época. Venimos de sociedades eminentemente machistas, y este hecho se ve reflejado en nuestro patrimonio musical. Sin embargo, si se hace una búsqueda esmerada, es posible encontrar algunas canciones que escapen de la tónica patriarcal y promuevan un mensaje de igualdad y respeto.
Por último, un elemento importante para la elección de las canciones ha sido que en su contenido se sitúen en un contexto de montaña, para poner en valor la vida rural de las comunidades y pueblos montañeros y visibilizar sus formas de vida y su memoria a través de la música y la palabra.
Una canción que sintetiza perfectamente el espíritu y la temática de este proyecto es “Ara montanha”, canción recogida en varios dialectos del occitano (gascón, lengadocian, albigés) y muy extendida en los territorios de Arièja, Coserans y Commenges, vecinos de la Val d’Aran. En esta historia hay una chica que siente violines en la montaña, y le comunica a su madre que si siguen sonando, tendrá que ir a bailar. La madre, prudentemente le advierte que si se atreve a bailar su marido la pegará, y la hija, con valentía, responde que si el marido se atreve a pegarla, ella no se va a quedar quieta. La conversación sigue, hasta llegar a la conclusión de que si el conflicto llega a orejas de las vecinas y vecinos, quien verá afectada su reputación será el marido, por su actitud, y no la chica. Un empoderamiento asombroso digno de ser transmitido en las mejores condiciones a las generaciones futuras.
Otra canción interesante es “La Molièra”, que forma parte del gran género de canciones de 9. Este tipo de canciones mantienen una estructura y letra a lo largo de toda la canción, y simplemente cambian el número: 9, 8, 7, 6, 5, 3, 2, 1. Nunca encontraremos el número 4, porque en el imaginario colectivo está prohibido ya que trae mala suerte. En esta línea, esta canción, relata la historia de una molinera que está bien decidida a bailar, y tenga 9 escudos (antigua moneda del estado francés) o 1 escudo, ella se va a bailar sin remordimientos.
Para terminar podemos nombrar la canción “Non plores Tonet”, extendida por todos los rincones de la Val d’Aran. Sobre su melodía popular a ritmo de vals, Mn. Rafael Nart escribió la triste vida de Tonet, un hombre que vivía en las montañas de Val d’Aran con la soledad como única compañera. Esta canción es ampliamente conocida entre la sociedad aranesa de todas las generaciones ya menudo se utiliza como canción de cuna. Tesoros como estos son los que ARRAÏTZ pretende poner en valor y difundir entre la sociedad catalana e internacional.
Esther Soledad Esteban Castillo
