
Hoy os traigo mi encuentro con Trivi de Rojo 5 para hablar sobre sus últimos proyectos y conocer todo su mundo musical con motivo del estreno del videoclip de Inercia. Si queréis conocer más detalles sobre el grupo, no dejéis de leer la entrevista.
1. ¿Cómo recordáis vuestro comienzo como grupo y cómo habéis ido cambiando hasta entonces?
Rojo 5 se formó por la inquietud de Fer y mía de hacer cosas ajenas a los proyectos en los que estábamos o recién habíamos salido por aquella época en la que empezamos a tocar juntos. Empezamos componiendo algunos temas y decidimos llevarlos adelante con otras personas, formando una banda previa. En esa época yo ni siquiera cantaba, me dedicaba solo a la guitarra. La cuestión es que el nivel de compromiso que queríamos mantener era mucho más alto por nuestra parte que por la de nuestros compañeros, y entonces decidimos irnos por nuestra cuenta y montar Rojo 5. Te puedes imaginar que fue una putada, porque no recuperamos ni uno de esos temas que habíamos compuesto, y empezamos de nuevo, tabula rasa total. Y nada, a partir de este momento volvimos a hacer un buen puñado de temas, esta vez conmigo cantando, y nos apoyamos en colegas muy dispuestos que nos ayudaron a llevar estas canciones al directo. Como te habrás imaginado, en todo este comienzo, éramos Fer y yo los que componíamos. En 2018 entra por fin Edu a la banda, y digo por fin porque estábamos deseando de verdad ser tres y no dos más uno en Rojo 5. A partir de este momento empezamos a hacer todo el trabajo entre los tres, a todos los niveles, y por fin encontramos un sonido como banda en el que nos sentimos representados, que ha tenido su culmen en “Cartas Náuticas”.
2. ¿Cuáles han sido los referentes que os han ido acompañando a nivel personal y musical en este tiempo y cuáles habéis ido incorporando posteriormente?
Nuestros referentes en lo musical son muy diversos. Es muy manido decir esto, el decir que escuchamos de todo, pero es verdad. Entendamos que “de todo” quiere decir de todo dentro de la música orgánica alternativa (o no tan alternativa). Y el término orgánico aquí es muy significativo. Quiero decir que sea música hecha con garra, con sentimiento e interpretada por músicos, y eso puede ser desde una canción súper suave y melódica de Billie Eilish hasta un melocotonazo adrenalínico de Comeback Kid, por poner dos ejemplos extremos.
Entendido esto, hacemos lo que sentimos en cada momento, obviamente enmarcados dentro del rock alternativo, que es la etiqueta que, si nos preguntan, nos asignaríamos.
De un tiempo a esta parte, además, hemos incluido en nuestra lista de referentes a todas aquellas bandas que trabajan duro, canción a canción, álbum a álbum, y que huyen de repetir la misma fórmula hasta la saciedad porque les funcionó en un primer momento. Diría que una buena señal para una buena banda es que no le importe nada qué es lo que dirán sus fans de su próximo disco, y que si tienen que volver a dar clase en un instituto, a la obra, al taller, a la oficina… lo harán para poder seguir haciendo lo que les nazca.

3. ¿Qué momentos o detalles podéis compartirnos de la grabación de “Inercia” y qué os gustaría rescatar para futuros proyectos del proceso que estáis viviendo ahora?
La grabación de “Inercia” no fue mucho más diferente de lo que ha sido el resto de canciones de “Cartas Náuticas”. La grabación de este disco ha sido una experiencia vital para nosotros. Los tres reservamos todas nuestras vacaciones de todo un año para poder irnos tres semanas en mitad de febrero a Sant Feliù de Guíxols, alquilarnos un piso y vivir la experiencia de unos músicos que se dedicasen exclusivamente a su banda. Nos levantábamos, dábamos un paseo y nos bajábamos a trabajar al estudio. Además, no habíamos elegido el estudio de Ultramarinos Costabrava porque sí. Éramos y somos súper fans del trabajo de Santi García, y era para nosotros un sueño grabar un disco con él.
Secretos de la grabación, ninguno muy rebuscado. Trabajamos “Cartas Náuticas” prácticamente durante un año en el local. Lo llevamos tan claro que la grabación fue muy fluida y Santi pudo aportar todo lo que quiso.
No sabemos dónde iremos a hacer nuestro próximo disco, porque nos gusta tener diferentes experiencias, pero lo que está claro es que llevarlo todo tan trabajado como lo llevamos y conseguir crear un entorno dedicado solo a la grabación como hicimos esta vez debe ser algo que repitamos siempre.
4. ¿Cuál de vuestros temas consideráis que es el más enérgico y con cuál os quedaríais como el más personal?
Supongo que la respuesta a esta pregunta puede variar en función de a quién se la preguntes y, es más, dependiendo de en qué momento se la hagas. Todos los temas son personales, pero bueno, si por personal queremos decir más íntimo, quizá sea “Inercia” el más adecuado para esta categoría. El más enérgico quizá pudiera ser “Consejos”, tanto por lo cañero de su riff principal como por su letra, mucho más directa.
5. ¿Qué cambios haríais a la industria musical si estuviese en vuestra mano?
Es un tema muy complejo. Por una parte, hay muchísimas más bandas que nunca, con una calidad mucho más grande que antes. Por otra parte, no hay suficiente público para todas. Solo se puede juntar todo ese público en los festivales, y los festivales usan una y otra vez el mismo cartel con las mismas bandas de siempre. Eso está matando la escena, y no solo actualmente, sino para el futuro. Si el gran público (dentro del rock) solo puede descubrir a las bandas en los festivales, y en estos nunca hay sangre nueva, ya me dirás. ¿Qué va a pasar cuando vayan desapareciendo las bandas que “atraen” público? ¿Con quién vas a reemplazarlas, con bandas que has estado maltratando todo este tiempo? Y eso si es que alguna banda menos conocida ha tenido el aguante de permanecer tras tantos años de un anonimato más o menos grande.
Luego tenemos a un grueso de la población, sobre todo joven, a la que el esfuerzo de tener una banda o aprender a tocar un instrumento es directamente de ciencia ficción, y el mainstream está rendido a música mal llamada “urbana”, que en su 95% está llena de gente que de músicos no tienen nada, solo de “influencers” y productos con patas.
No sé, todo muy negro, y encima con la seguridad de que no somos nosotros los indicados de decir cómo se tienen que hacer las cosas, y aquellos que pueden tomar alguna decisión, todo esto se la suda de la forma más extrema que te puedas imaginar (excepto el día de antes de que haya elecciones de cualquier tipo…).

6. ¿Cuáles estilos musicales son los que más os atraen a nivel personal como oyentes y cuáles los que menos seguís?
Los tres, como hemos comentado antes en la pregunta sobre referentes, somos bastante eclécticos. Esto es abundar un poco más en lo mismo, pero bueno: volvemos a decir que nos gustan las bandas que proponen una evolución con cada disco que sacan, que te sorprenden con cada lanzamiento y en los que ves que el marketing y el qué dirán es la última de sus prioridades.
A los que menos seguimos, aunque como todos hemos hecho los hemos disfrutado en nuestra adolescencia como los que más, es a aquellos grupos que siguen haciendo el mismo disco una y otra vez, para luego, encima, que se queden en el olvido todas las nuevas canciones y dar unos directos de refritos de sus 10 o 15 temas más escuchados de Spotify.
7. ¿Cómo describiríais el concierto perfecto?
A estas alturas, pues casi que concierto en sala mediana, de una banda que te flipe, de estas bandas además que se preocupan del aspecto de la producción del sonido en directo y las luces como algo fundamental. Además, que el público haya ido de verdad a ver el concierto, y que cuando el bolo está arriba, el público lo esté dando todo, pero en los momentos íntimos sea difícil escuchar algo más que la guitarra y los susurros al micro. Creo que hemos descrito una utopía aquí, pero bueno, no perdamos la esperanza.
8. ¿Algún concierto que queráis compartir que hayáis dado como artistas y alguno al que hayáis asistido como espectadores que os marcara especialmente?
Ufff… la verdad es que hay que hacer un verdadero ejercicio mental para darle una pasada a todo lo que hemos hecho en nuestras vidas, pero creo que el bolo del que guardo mejor recuerdo como Rojo 5 sería sin duda el ZepoRock que creo que dimos en 2017 o 2018 (no recuerdo exactamente el año), no solo por lo increíble de la gente y el ambiente que se crea en ese festi, sino porque había estado lloviendo a cántaros durante horas y parecía que no iba a poder hacerse y finalmente aclaró y se quedó una noche espectacular de verano para tocar. El mimo y las ganas que le pone la gente que lo organiza es brutal y eso se nota mucho en todo.
Como concierto al que haya asistido… aquí sí que es casi imposible quedarse con alguno, por lo que voy a tirar de los últimos años y me quedaría seguramente con Foo Fighters o Tool en Madrid y el último de Berri Txarrak en Cobetamendi en Bilbao, seguramente de lo más brutal que hemos visto en directo.
9. ¿Futuros proyectos o sueños pendientes de cumplir?
Bueno, de momento disfrutar de “Cartas Náuticas”, nuestro último disco, del que estamos súper orgullosos. Hacer todas las fechas que podamos este 2024 y a ver si somos capaces de colarnos en algunos festivales este verano. De verdad que nuestro sueño a cumplir es pasar de 20 personas a 50 en cada concierto, que la peña se aprenda las canciones y las cante contigo, o que te cuenten que alguna vez ellos sintieron lo mismo. Con eso, ya vale.
10. ¿Algo más por aportar a la entrevista?
Solo agradecer a medios como el vuestro que dan un poco de voz a bandas como la nuestra. Que aunque en muchos puntos sonemos pesimistas, seguimos al pie del cañón hasta que nos hartemos, y si después de todo lo que llevamos pasado no lo hemos hecho, creo que daremos guerra un buen rato más.
Esther Soledad Esteban Castillo
