Entrevista a Salva Ortega por ‘Todo el mundo quiere bailar’


Salva Ortega - Todo el mundo quiere bailar

Salva Ortega: “Todo el mundo quiere bailar” y olvidarse de los problemas

Salva Ortega regresa con su nuevo single “Todo el mundo quiere bailar”, un tema perfecto para este verano: fresco, festivo y pensado para desconectar. Antes de su gira y la promoción, charlamos con él para conocer mejor esta etapa.

La canción del verano (y la aventura de lanzarla)

—¿Cómo está siendo la aventura de lanzar este nuevo single?
Y menuda aventura… Ha sido un camino muy movido. Es una canción muy festivalera y veraniega; a ver qué tal se da y si se convierte en uno de los temas del verano. De momento está gustando mucho; después ya veremos qué pasa.

—¿Cómo nació la canción?
Queríamos un tema en español, veraniego, fácil de reproducir y con frescura. También con un punto deportivo. Con esos ingredientes fuimos atando cabos y salió. Ahora empiezan conciertos, entrevistas y tele. Hay nervios, pero va bien y, si sigue así, triunfará poco a poco.

Mi público fiel está en Madrid, el sur y Murcia; en el norte vamos creciendo. Animo a todos a venir: que se despejen, salten y bailen. ¡Es una fiesta!

Del bolero a la pista

—Pasaste de ser cantante de baladas a montar la fiesta.
Sí. Era de baladas y boleros, pero aprendí que la gente quiere divertirse. Canto mis singles anteriores y versiones actuales para que todo el mundo disfrute. Si el concierto se pasa volando, es que lo hemos hecho bien.

—Al final llevas toda la vida en la música.
Hay que tocar en todas las plazas: a veces poca gente y otras dos mil. Siempre al cien por cien. Con el tiempo se aprende.

—¿Alguna anécdota de los directos?
En 2024 fue todo rodado; superamos las dos mil personas en varios shows. Un señor quiso el disco… ¡en cassette! Los regalos del público emocionan. Lo duro: que “nadie es profeta en su tierra”. Aun así, mis amigos y mi familia son mis fans número uno.


Salva Ortega

Videoclip, conciertos y sueños

—¿Cómo recuerdas la grabación del videoclip?
Buscábamos algo distinto: pista de baloncesto, una mina abandonada y playa. Gracias a amigos y amigos de amigos reunimos figuración y localizaciones. Fui pasando ideas al director y todo encajó.

—¿Cómo sería tu concierto perfecto?
Que pasen dos horas volando: conexión, repertorio, luces y puesta en escena. Me ocurrió con Dani Martín; no era fan y acabé repitiendo.

—¿Algún concierto memorable?
En La Ñora (Murcia) hubo un antes y un después. Como público, con Camela me lo pasé de lujo.

—¿Estilo prohibido?
El heavy y lo muy cañero; no va con mi timbre ni personalidad. Del resto, desde ópera a latino, sí.

—¿Tus referencias han cambiado?
Sí: de “Como un ángel” a “Todo el mundo quiere bailar”. Las baladas lucen la voz, pero ahora manda la pista. En directo siempre cae una lenta… y abro con “Mi gran noche”, de Raphael.

—Un momento reciente especial.
Cantar con una orquesta sinfónica en Murcia, La Parranda: casi doscientas personas tocando. Espectacular.

—Instrumento por aprender.
Guitarra, para acústicos. Toco el piano, pero la guitarra es más práctica.

—¿Una colaboración soñada?
“Mi Soledad” con Pastora Soler; la escribí pensando en ella. Y Eurovisión: me encantaría representar a España.

—Momentos “fan”.
No he sido muy fan, quizá por ser cantante. En un show, dos señoras mayores quisieron que bajara del escenario… y se pusieron “intensas” (risas). A veces las abuelas son peores que las nietas.

—¿Cómo sería la sonora de tu vida?
“Historia de un amor”; “Cartas a María” (Nino Bravo) —su autor, Juan Carlos Calderón, fue mi padrino—; y muchas de Luis Miguel.

—¿Cómo sería tu día perfecto?
Sin nervios, disfrutando. Me gusta tenerlo todo bajo control; por eso me rodeo de gente de confianza… aunque siempre pregunto y superviso.

Recomendaciones

  • Libro: El alquimista, de Paulo Coelho.
  • Película: Interstellar.
  • Lugar: La Contraparada (Murcia): presa, árbol, fauna.
  • Comida: Mis arroces; pollo con piñones; bocadillo de patatas fritas con salchichón o chorizo.

Esther Soledad Esteban Castillo, Madrid

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