Entrevista a Amélie por “Take the World”

Amélie: “Take the World” y el regreso a lo grande


Portada Take the World - Amélie

Tras una larga espera, mucha ilusión compartida con sus fans y una curiosidad creciente en el mundo musical, Amélie vuelve por todo lo alto con “Take the World”. Ya lo he podido escuchar —y tener entre mis manos— y os adelanto que es un chute de energía: canciones potentes, directas y muy especiales.

El comienzo y la gestación de “Take the World”

La banda reconoce que llega a este lanzamiento “con muchas ganas”. Tras casi dos años sin girar con conciertos propios y con el disco grabado en Los Ángeles, la impaciencia por publicarlo era máxima.

Con el disco en la calle, arrancan firmas el día 12 y recorrerán varias ciudades. También actuarán en el Primavera Pop (21 y 22); ya avisan: “este verano poco pisaremos casa”.

Sobre la grabación en Los Ángeles, recuerdan que era un sueño de infancia. Allí, en el pueblo donde trabajaron, vive Tony Hawk; de pequeños jugaban a su videojuego y escuchaban esas bandas sonoras punk–rock que, confiesan, han empapado el disco.


Amélie banda

¿Anécdotas de LA? “Se puede contar casi todo… menos lo de Las Vegas” (risas). Apenas hubo turismo: “vivíamos con mucha presión; alguna fuga a la playa y poco más”. Eso sí, bromean con que bajista y batería grabaron tan rápido que “ya el primer día buscaban escaparse”.

Han pasado cinco años desde que empezaron. Mirando atrás, se quedan con el trabajo y los baches superados. “El primer disco fue más inocente; el segundo, más exprimido. En este hemos vuelto a los orígenes: cantar en inglés como nuestros ídolos y sonar como queremos. Es el disco que nos habría encantado escuchar de niños”.

Su tema más personal es “Let It Go”: “habla del momento más duro de la banda; pensamos en dejarlo, pero decidimos seguir”. Como descarga de adrenalina, eligen “I Don’t Wanna Take It Slow”: “en directo es locura pura, nos encanta saltar con ella”.

Su amor por la música

Admiten que dedicarse a la música es tan gratificante como sacrificado: “hemos renunciado a muchas cosas, pero ahora toca volcar toda la energía en el proyecto”. De niños ya jugaban a cantar con guitarras de juguete; Carles cuenta que de pequeño creyó que no tenía la “voz OT”, pensó en el fútbol… “hasta que descubrí a Blink-182 o Green Day y entendí que también había un hueco para mí”.


Logo Amélie

Aunque tienen un corazón pop–punk, escuchan de todo: “es bueno entender cómo trabajan otros estilos para aprender y adaptarte”.

Amélie en las carreteras

Este verano sueñan con un Primavera Pop Madrid a lo grande y con volver a Andalucía y subir al norte. “Nuestro punto fuerte es el directo: no puede ser unidireccional; nos gusta que sea creativo y con mucha interacción”.


Amélie - Take the World

¿Concierto perfecto? “Un recinto grande —un Palacio de Deportes— lleno de gente que ha pagado por vernos. No solo por lo económico: por realización. El viaje a LA nos supuso años de esfuerzo físico, mental y económico; para dar un gran show hacen falta medios.”

También lanzan un mensaje claro: “Hoy es fácil conseguir discos por vías no legales, pero el apoyo es fundamental. La industria es trabajo, sufrimiento y esfuerzo: vivimos más para la música que de la música. Si queréis más bandas y más música, hace falta conciencia”.

Un viaje más cercano a su interior

Un bolo para olvidar: en uno Álex se cayó en el escenario; “pasé mucha vergüenza y vi a Albert riéndose”, confiesa entre risas. Uno inolvidable: “el primero que dimos los cinco juntos”.

Como público, recuerdan el último de One Direction en Madrid: “llevábamos expectativas altísimas y los vimos desganados”. En el extremo opuesto, Robbie Williams: “la energía y la ilusión de un chico de 15 años. En el escenario hay que darle algo al público, y más cuando lo tienes todo”.


Amélie - Portada medio

Su día perfecto: levantarse sin madrugar, furgoneta y manta rumbo a una ciudad nueva, concierto, “salir con la sensación de haberlo dado todo y que la gente lo haya gozado”; volver sin conducir, con el depósito lleno, un sobre de caché y “¡la furgo llena de chicas!” (risas). Al día siguiente: sofá, pelis… o viaje. ¿Una peli a la que pondrían banda sonora? “American Pie”.

Lo que sí está claro es su unión y amistad. Con esa base, y canciones como las de “Take the World”, el camino pinta largo. Desde aquí, toda la fuerza para lo que viene.

Esther Soledad Esteban Castillo, Madrid

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