El pogo más grande de Madrid se hizo realidad:
Sexy Zebras revienta el Movistar Arena

El trío madrileño conquista el Movistar Arena
en el concierto más importante de su carrera
Esto no es un concierto, es el pogo más grande que vivirá Madrid: así anunció la banda su concierto en marzo de 2025, y no defraudaron.
El pasado sábado, 24 de enero, Sexy Zebras firmó un éxito rotundo en el Movistar Arena de Madrid, en el marco del Inverfest, con un concierto que ya se sitúa como el mayor hito en directo de su trayectoria de más de 13 años.
Ante un recinto completamente entregado, el trío madrileño desplegó un show arrollador, compacto y visceral, donde las canciones fueron el centro absoluto. Desde el primer minuto quedó claro que no era un concierto convencional: fue un pogo colectivo de principio a fin, una celebración física del rock sin concesiones, con un sonido impecable y una puesta en escena pensada para amplificar la energía del directo.
La banda se mostró más cohesionada que nunca, compartiendo escenario, cruzándose y empujando el ritmo sin descanso mientras el público respondía con una intensidad constante. Las pantallas gigantes devolvían la imagen exacta de lo que se vivía en pista y gradas: cuerpos en movimiento, comunión total y un ambiente de euforia sostenida. Momentos como Marte, con miles de luces encendidas al unísono, o el cierre con Bravo, confirmaron la magnitud emocional de la noche.
El concierto contó además con la colaboración puntual de miembros de Rufus T. Firefly, que se sumaron en El abismo aportando nuevas capas sonoras sin romper la dinámica del show, y con guiños al imaginario clásico del rock que el público celebró con entusiasmo.
Con este concierto, Sexy Zebras no solo llenan uno de los recintos más emblemáticos del país, sino que reafirman su posición como una de las bandas de rock más contundentes y convocantes del panorama nacional, capaces de trasladar la crudeza y la electricidad de la sala a un gran aforo sin perder identidad ni intensidad.
Lo vivido en el Movistar Arena deja una certeza clara: el pogo de Sexy Zebras no se mira, se vive.
Esther Soledad Esteban Castillo
