Crítica de “Fuenteovejuna”

La Compañía Nacional de Teatro Clásico comienza su temporada 2025/26 con Fuenteovejuna, dirigida por Rakel Camacho, el próximo 25 de septiembre en el Teatro de la Comedia

Tras el éxito cosechado en su estreno en la pasada edición del Festival de Almagro, Fuenteovejuna llega al Teatro de la Comedia con la fuerza de un acontecimiento. La obra, dirigida por Rakel Camacho y con versión de María Folguera, mantiene intacta la vigencia del clásico de Lope de Vega y coloca un espejo frente a un mundo sumido en la urgencia y la inquietud colectiva. Se trata de la primera vez en la historia de la compañía en la que una mujer se pone al frente de este pilar fundamental de nuestro Siglo de Oro.

Fuenteovejuna es piel, carne, huesos. Es la humanidad lanzando y recogiendo una pregunta imposible de responder: ¿cómo acabar con la violencia? ¿Por qué se perpetúa siglo tras siglo, año tras año, día tras día? Disculpen la osadía, y también la obviedad, ya que no entiendo, ni quiero hacerlo, cómo es posible que en pleno siglo xxi sintamos con tal fuerza el impacto que emana de los versos de esta obra cumbre del Fénix de los Ingenios. Hay quienes han dicho (y hay quienes dicen) que en todas las revoluciones debe correr la sangre para subvertir el orden establecido; yo no lo sé (aunque reconozco haberlo dudado). Creo que Lope de Vega tampoco lo sabe. Él quiso reconstruir los hechos para contarlos al público, escribió esta bella y terrible obra para, como Laurencia, decir: «Luego la infamia condeno». Escribió una historia en la que el amor es castigado.

Esta Fuenteovejuna quiere mirar al pasado para no olvidar. Para comprender nuestros orígenes. Para acercarnos al centro de la esencia humana a través de la música, lo ancestral, la vibración del verso y de los cuerpos conviviendo en una comunidad con la que compartimos historia.

Rakel Camacho

Reparto

Pedro Almagro
Mikel Arostegui Tolivar
Lorena Benito
Carmen Escudero
Mariano Estudillo
Cristina García
Jorge Kent
Pascual Laborda
Vicente León
Lucía López
Cristina Marín-Miró
Chani Martín
Eduardo Mayo
Nerea Moreno
Laura Ordás
Jaime Soler Huete
Fernando Trujillo
Adriana Ubani
Alberto Velasco

Escenografía

Monica Borromello

Dirección musical

Raquel Molano

Lucha escénica

Kike Inchausti

Ayudante de escenografía

Mauro Coll

Especialista en heridas y sangre

Lolita

Iluminación

Pilar Valdelvira

Composición musical

Pablo Peña y Darío del Moral

Asesor de verso

Chelo García

Ayudante de iluminación

Marina Cabrero

Vestuario

Rosa M. García Andújar

Coreografía

Sara Cano

Ayudante de dirección

Marlene Michaelis / Pablo Martínez Bravo

Ayudante de vestuario

Rosa Rocha


Versión

María Folguera 

Dirección

Rakel Camacho

Producción

Compañía Nacional de Teatro Clásico

Crítica

Fuenteovejuna llega al Teatro de la Comedia de Madrid con una versión moderna dirigida por Rakel Camacho con la versión de María Folguera, renovada, muy atractiva para todos los públicos y sin perder la esencia original. Tras triunfar en el Festival de Almagro, todo apunta a que conseguirán un gran éxito —algo que ya se está viendo en el triunfo de taquilla— y animarán al gran público a convencerse o seguir afirmando el gran poder del teatro, tanto lúdico como educativo.

Ante todo destaca el espléndido reparto que se entrega en cuerpo y alma para el público, haciendo un trabajo excelente donde se exponen y muestran su mayor vulnerabilidad al servicio de una historia que lleva siendo insignia a lo largo de los años.

Si Lope de Vega viese esta representación seguro que se sorprendería, no es para menos ya que el uso de la iluminación, el sonido y la escenografía le da el punto de modernidad y de actualización perfecta sin traicionar al original. Un reclamo poético para lanzar un llamamiento a que terminen todas las batallas y guerras que hacen que nos alejemos y acaba afectando al que menos lo merece.

Consiguen crear una atmósfera oscura, tenebrosa, que impacta y transfiere el sufrimiento del valiente pueblo de Fuenteovejuna, donde el valor del grupo y la sociedad crea una sinergia tan humana que puede vencer q cualquier desafío. Todo ello se contrarresta con el espíritu de alegría tan contagiosa que se pega al público a golpe musical o mediante el baile y el amor.

A lo largo de sus dos horas y cuarto podemos ver tanto lo mejor como lo peor del ser humano, contando con la crudeza y el abuso de poder frente a la inocencia o la lucha por la justicia.

Una obra que todos y todas conocemos, pero que debería prodigarse tanto en su incomparable texto original como en estas versiones que siguen sorprendiendo y haciendo pasar un muy buen rato al espectador y no dejándole indiferente gracias a su valentía y a su arte.

Esther Soledad Esteban Castillo

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