Río Babel inaugura su 8ª edición con una exitosa y vibrante jornada

Río Babel hizo historia al reunir a más de 25.000 personas en el imponente Auditorio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid, en una jornada que ya forma parte del calendario emocional del verano madrileño. Un cartel de primer nivel, que combinó ritmos internacionales, talento nacional y una atmósfera festiva cargada de humor y energía, fue el alma de este hito. Once conciertos y seis actuaciones de comedia marcaron el inicio de uno de los festivales más esperados de la temporada. Hip hop, reggae, rock, música latina, electrónica y fusión mestiza se entrelazaron en una celebración vibrante de la diversidad cultural y musical. Río Babel no solo ofreció música: creó una experiencia única donde miles de almas vibraron al unísono bajo un mismo cielo.
Tras una apertura de puertas sin incidencias, la primera en subir al escenario fue Reyna Tropical, el proyecto musical liderado por Fabi Reyna. Su propuesta fusionó cumbia, chicha, soukous y electrónica, articulando una visión queer profundamente conectada con lo ambiental y lo espiritual. Antes de finalizar su actuación, la artista no dudó en alzar la voz para defender los derechos de las personas LGTBI, dejando un mensaje claro de compromiso y visibilidad.
A continuación, Bacilos, ganadores de un Grammy Latino, tomaron el escenario para reencontrarse con el público a través de sus canciones más emblemáticas, marcadas por una inconfundible fusión de ritmos tropicales, pop y rock. Con una trayectoria consolidada, el grupo logró conectar con distintas generaciones, despertando la nostalgia y la emoción del público. El momento culminante llegó con la participación sorpresa de Timo, que desató una ovación unánime entre los allí presentes
Por otro lado, Babel Comedy comenzó con la mordaz presentación de Iggy Rubin para dar paso a los espectáculos cargados de un humor agudo e ingenioso, protagonizados por Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Gersanc y Carmen Romero, entre muchas y muchos otros.

Uno de los momentos más memorables de la jornada fue la actuación de la artista catalana Lia Kali. Considerada una de las promesas de la escena urbana, creó en Río Babel un ambiente lleno de intensidad e intimidad, logrando una profunda conexión con el público. Con su potente performance, Lia Kali demostró porque es una de las voces con mayor proyección del panorama.
Con su energía alegre y desenfadada, el madrileño Mr. Kilombo subió al escenario para animar y refrescar al público en una sofocante tarde que, poco a poco, fue dando tregua. Su inconfundible mezcla de géneros y sus letras cargadas de emoción, dieron lugar a un ambiente lleno de buena onda y alegría contagiosa, haciendo vibrar a los asistentes desde los primeros acordes de la emocionante actuación.
Destacar también el regreso del Food Truck de CEAR con su solidario proyecto “Acoge un Plato”. Una propuesta gastronómica basada en recetas de personas refugiadas. Cada pita ofrece un sabor único con apoyo a la inclusión y la diversidad.

Cypress Hill acaparó toda la atención del Auditorio Miguel Ríos. Con más de 20 millones de discos vendidos y tres décadas de experiencia, el grupo californiano ofreció una actuación que quedará grabada para la historia del festival. Su combinación de temas clásicos, con la alternancia lírica de inglés y español, consiguió que todo el recinto se entregará al ritmo de sus rimas.
Con sus característico «tropical futurism», Rawayana abrió a Río Babel las puertas de su universo sonoro único. Un repertorio cargado de nuevos sonidos, gracias a la fusión de géneros entre reggae, funk, soul, rock y ritmos caribeños. Su lírica, incluida por diferentes culturas, incorporó matices sociales y políticos que encandilaron a la audiencia. En un 2025 lleno de éxitos, Rawayana ofreció una actuación llena de fuego y bañada de confeti en Río Babel. Una interpretación que cimenta el lugar de la banda en el panorama latino como una de las más innovadoras.

Caravan Place puso el toque galo al festival. Lejos de una actuación convencional, impactaron al público con su vibrante energía, en un escenario donde combinaron música, baile y una estética retrofuturista. Jazz Manouche, swing de los años 30 y electrónica moderna fueron algunos de los géneros presentes en la propuesta de la banda francesa. La gran ovación del público y los gritos de «¡una más!» demostraron la capacidad del grupo para conectar con la audiencia.
Acercándose el final de la jornada, llegó uno de los momentos más esperados del festival: la actuación de Kase.O. El artista zaragozano demostró desde el primer verso por qué es considerado una figura clave e influyente en la historia del rap en España. Acompañado por R de Rumba, Hazhe, Fran Fuethefirst y El Momo, el espectáculo ganó fuerza con cada tema, alternando clásicos inolvidables con composiciones más recientes que reflejan la solidez y evolución de su trayectoria. El público respondió con entusiasmo, brazos en alto y una energía compartida que convirtió el concierto en una celebración colectiva del hip hop. La noche se volvió aún más memorable con las colaboraciones especiales de Sho-Hai y Xhelazz, culminando en la esperada y emocionante aparición de Violadores del Verso, quienes reivindicaron su papel como pioneros indiscutibles del género en España.
Tras las increíbles rimas de Kase.O, Jaguayano transportó al público madrileño a un paisaje costero con su fusión de folk caribeño y canción de autor. El artista cántabro junto a su característico ukelele logró transmitir a la audiencia su conexión profunda con la naturaleza a través de sus letras con matices de humor y crítica social.

Los Amigos Invisibles fueron los embajadores de la buena onda venezolana con su con su inconfundible sonido disco y funk que combina acid jazz con ritmos latinos. Llenaron Río Babel de una atmósfera festiva y funky. Con más de tres décadas de experiencia y múltiples Grammys Latinos, demostraron sobre el escenario su capacidad para conectar con los públicos de distintas generaciones.
Por último, el trío colombiano Ácido Pantera puso el broche de oro a la jornada con una vibrante propuesta que fusionó electrónica y ritmos tradicionales de su tierra. Su energía contagiosa y su sonido único hicieron bailar a un público que, a pesar del calor, mantuvo el entusiasmo hasta el final. Fue el cierre perfecto para un día cargado de música, diversidad y emociones. Una vez más, el festival madrileño Río Babel dejó claro que es una de las citas imprescindibles del verano en la capital.
Las entradas individuales para el día 5 se encuentran a la venta en festivalriobabel.com y SeeTickets.
Esther Soledad Esteban Castillo
