
El día previo a la gran gala, la emoción también la sienten quienes están detrás de los focos. Antonio Onetti y Juan José Solana, representantes de la SGAE y la Fundación SGAE respectivamente, comparten su visión del evento desde el otro lado del telón. “Es como el estreno de una obra”, comentan entre sonrisas. “Durante meses trabajamos entre bambalinas, y es en los ensayos generales cuando por fin lo vemos todo unido”.
Ambos coinciden en que los Premios Max son uno de los grandes buques insignia de la institución. No solo celebran lo más destacado del teatro y la danza, sino que también promueven la diversidad territorial y lingüística del panorama escénico. “Hay una vitalidad impresionante en todas las comunidades, con espectáculos en lenguas cooficiales y de compañías pequeñas que muchas veces no llegan a giras extensas, pero cuya calidad es indiscutible”, destacan.
Este año, la ceremonia se celebra en Pamplona, y tanto la acogida de la ciudad como la implicación de sus instituciones han sido ejemplares. “Cada edición se realiza en un lugar distinto, y en Pamplona la respuesta está siendo magnífica”, explica Onetti.
Uno de los objetivos fundamentales de los premios es precisamente dar visibilidad a proyectos menos conocidos. “Muchos autores y compañías han logrado un impulso decisivo gracias al reconocimiento que suponen los Max. Les coloca en una vitrina desde la que pueden seguir creciendo y expandiéndose”, añade Solana.

Además de su labor con los premios, ambos revelan algunos de sus proyectos paralelos. En estos días inauguran una exposición dedicada a la música de la Movida Madrileña, dentro del ciclo de muestras culturales impulsadas por la Fundación SGAE. “La movida fue mucho más que música: fue cine, fotografía, pintura… un verdadero movimiento cultural”, señalan.
Con la mirada puesta en la gala y el corazón puesto en la cultura, Antonio Onetti y Juan José Solana confirman que el compromiso de la SGAE con las artes escénicas va mucho más allá de la noche del 16 de junio. Es una apuesta continua por dar voz, rostro y escenario a todos los lenguajes que conforman el teatro y la música de este país.
Esther Soledad Esteban Castillo
