
• Título original: Les Choristes
• Dirección escénica: Juan Luis Iborra
• Adaptación y letras: Pedro Víllora
• Dirección musical: Rodrigo Álvarez
• Escenografía y atrezzo: David Pizarro
• Iluminación: Juanjo Llorens
• Sonido: Javier G. Isequilla
• Producción: AMR Producciones
• Localización: Teatro La Latina, Madrid
• Duración: 140 minutos (sin descanso)
• Idioma: Español
• Edad recomendada: A partir de 6 años
• Fechas: Del 17 de octubre de 2024 al 29 de junio de 2025
Elenco principal:
• Manu Rodríguez como Clément Mathieu
• Rafa Castejón como Rachin
• Iván Clemente como Pascal Mondain
• Chus Herranz como Violette Morhange
• Eva Diago como Profesora Langlois
• Xisco González como Maxence
• Jorge Lucas como Doctor Dervaux
Sinopsis:
Ambientada en Francia en 1949, la historia sigue a Clément Mathieu, un músico desempleado que acepta un puesto como vigilante en el internado “Fondo del Estanque”, dirigido por el severo Rachin. Al descubrir el talento musical de los jóvenes internos, Mathieu forma un coro que transformará sus vidas y desafiará las estrictas normas del centro.
En 1949, el profesor sustituto Clement Mathieu llega al internado “Fondo del estanque”, donde el director Rachin ha impuesto un régimen severo y riguroso sin lugar para la música. Mathieu, antiguo compositor sin suerte, se salta las normas para descubrir la belleza del mundo a unos jóvenes educados bajo la aspereza de la Segunda Guerra Mundial. Con este planteamiento, inspirado en su propia infancia y en un viejo clásico del cine francés, Christophe Barratier creó una de las películas verdaderamente inolvidables de los inicios del siglo XXI, enaltecida por la sublime música de Bruno Coulais.
“Los chicos del coro, el musical” no es solo la adaptación de un filme que todos amamos. Es, al mismo tiempo, una apuesta por hablar de la necesidad de la música, del arte, para el crecimiento personal. Como decían los antiguos filósofos y pensadores, no es solo que la música amanse a las fieras (en este caso, a unos niños más revoltosos que feroces), sino que el arte es aquello que nos hace auténticamente humanos. Sin la sensibilidad, sin la delicadeza, sin los matices que iluminan el alma y la personalidad, no seríamos libres ni mucho menos llegaríamos a conocer cómo son por dentro los demás.
“Los chicos del coro, el musical” habla de los niños olvidados pero también del camino que atraviesa el arco iris y conduce a la luz de abril. Habla de la inocencia, del juego, del amor… Habla del esfuerzo y de la solidaridad, del trabajo y del entusiasmo… Habla de la vida. Habla del arte.
Pedro Víllora, dramaturgo.
Crítica
Los Chicos del Coro han demostrado consolidarse como una de las apuestas musicales de la temporada con un espectáculo genuino, directo a tocar la emoción del espectador y dar vida a una de las películas más relevantes de los últimos tiempos y que se mantiene fuerte semana tras semana en el teatro de la Latina adaptado por Pedro Villora y dirección musical de Rodrigo Álvarez.
Todo regresa con otra voz, otros intérpretes y mucha emoción en uno de los internados que más nos han marcado con su historia y su corazón, todo ello con la marca especial de Juan Luis Iborra.
Una muestra del poder de la educación y de la humanidad, haciendo un reflejo de que todos con interés, empatía e inteligencia emocional podemos hacer un mundo mejor. Música coral que nos deja momentos desde la soledad, la amistad, la codicia, la avaricia, también la maldad, el amor -a veces correspondido, otras veces no-, la dulzura, la inocencia y algunas vidas que ya desde la adolescencia pueden quebrarse y querer destruir su mundo o hasta los de sus compañeros.
Una función donde el público se incendia y acompaña a su reparto desde la primera a la última escena, pasando de forma rápida y siendo siempre muy agradable y consiguiendo superar las expectativas, que ya son altas.
Un gran trabajo en conjunto que funciona desde los más pequeños a los más mayores, con un teatro preparado para la ocasión y con momentos muy emotivos que pueden venir de diferentes alturas y posiciones, gracias a la escenografía de David Pizarro.
No os perdáis la obra si tenéis la oportunidad antes de que termine su etapa en Madrid, os va a encantar.
Esther Soledad Esteban Castillo
