El Museo de Colmenar de Oreja incorpora el retrato de Antonio Mediano Foix de Ulpiano Checa como nuevo depósito del Prado

En el marco del proyecto “Prado Extendido”

El Museo de Colmenar de Oreja incorpora un nuevo depósito del Prado: el retrato de Antonio Mediano Foix de Ulpiano Checa

El Museo dedicado a Ulpiano Checa en Colmenar de Oreja, ciudad natal del autor, enriquece sus colecciones con la llegada de una obra excepcional procedente del Museo del Prado: el retrato de Antonio Mediano Foix, realizado por el pintor en 1890. Esta incorporación refuerza la visión de la faceta retratista del artista, menos conocida, que su dedicación a otros géneros, y se suma a la presencia de otra pieza del autor depositada por el Prado y que puede verse en sus salas de exposición permanente. 

Este depósito, autorizado por cinco años renovables, se enmarca en la nueva visión estratégica sobre la cesión de obras en depósito de la colección del Museo Nacional del Prado denominada «Prado Extendido”, cuyo objetivo es la colaboración con museos, centros culturales y otras instituciones, con la finalidad de que las piezas depositadas se relacionen, completen y amplíen los discursos expositivos de las entidades depositarias.

El Museo de Colmenar de Oreja incorpora un nuevo depósito del Prado: el retrato de Antonio Mediano Foix de Ulpiano Checa

Retrato de Antonio Mediano Foix. Ulpiano Checa. 1890. Depositado por el Museo Nacional del Prado en el Museo Ulpiano Checa, Colmenar de Oreja

El retrato representa a Antonio Mediano Foix, administrador de los bienes de los marqueses de Casa Riera, con quien Checa mantuvo una relación de estrecha amistad desde su llegada a París en 1889. Mediano no solo gestionó ventas de obras del artista, sino que fue también testigo de su boda en 1890, año en que se pintó este retrato, presumiblemente como muestra de gratitud hacia su amigo.

En este lienzo, Mediano Foix aparece sentado, elegantemente vestido y sosteniendo un cigarro en su mano izquierda. La maestría de Ulpiano Checa se aprecia en detalles como el humo del tabaco, el amarilleo de la barba cerca de la boca o los pliegues luminosos del mantel que cubre la mesa. La construcción del fondo, con amplias pinceladas cruzadas en las zonas más oscuras, aporta profundidad y dinamismo a la composición.

El retrato, que conserva su bastidor y marco originales de factura francesa, ha sido recientemente restaurado en los talleres del Prado durante los meses de marzo y abril de 2025, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y a la Asociación de Amigos del Museo Ulpiano Checa y de la Historia de Colmenar Oreja, garantizando su conservación para el futuro. 

Legado por el propio retratado al Museo del Prado en 1895, y tras un largo depósito en el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, esta obra de grandes dimensiones llega ahora a Colmenar de Oreja para enriquecer el discurso artístico del museo. Se suma así a Numa y la ninfa Egeria, otra pieza de Checa allí depositada desde 1996, consolidando el compromiso de ambas instituciones con la difusión y preservación del patrimonio cultural.

Esther Soledad Esteban Castillo

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