Crítica de “Historia de una Escalera”

FECHA

24 enero

30 marzo 2025

PRECIO

6 a 22€

HORA

19:00h

DURACIÓN

90 minutos 

LUGAR

Sala principal

SOBRE EL ESPECTÁCULO

75 años después del estreno de Historia de una escalera en el Teatro Español, regresa a nuestro escenario este clásico de Antonio Buero Vallejo que, tras ganar el premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid en 1949, se convirtió en una de las obras esenciales de la literatura dramática de nuestro país.

El tiempo transcurre en esta escalera, verdadera protagonista del drama, mientras confluyen las vidas de sus vecinos; gentes sencillas que, con sus anhelos y frustraciones, tratan de sobrevivir en una sociedad imposible. Un argumento compuesto de pequeñas historias que transcurren durante tres momentos de nuestra historia (primavera de 1919, otoño de 1929 e invierno de 1949) y nos permiten, sin duda, encontrar coincidencias con la sociedad actual tres cuartos de siglo después.

Nota de la directora

El 14 de octubre de 1949 se estrenaba en el Teatro Español de Madrid Historia de una escalera, la primera obra de Buero Vallejo llevada a la escena. Algunos meses antes  de que este montaje vea la luz se habrán cumplido 75 años de esta fecha.  Recibí con enorme ilusión la invitación del Teatro Español para dirigir esta emblemática obra de nuestra dramaturgia y,  teniendo en cuenta que el enigma del tiempo y su relación con el espacio ocupan el primer plano de la pieza, se me antojó una feliz e inspiradora coincidencia que hoy, en el año 2025, el escenario de este teatro fuera visitado de nuevo por los habitantes de aquella humilde casa de vecinos.

Trasunto de la realidad española de la época en la que Buero Vallejo  la escribe, Historia de una escalera refleja un estado de cosas que no afectaba solo a la clase media baja como la que habita la vivienda, sino a una gran parte de la población que, tras una devastadora guerra civil,  padecía en todos los órdenes una penosa situación. Las secuelas de dicha contienda  pesan en el drama humano que expresa la obra siendo un elemento fundamental para comprenderla en todo su sentido.

La trama se articula en torno a tres momentos de la vida española de la primera mitad del siglo XX presentando en el espacio de  “la modesta escalera “ los pequeños acontecimientos que suceden a tres generaciones de varias familias. Los moradores de esta casa de vecindad, a través de acciones cotidianas de paso, van a dejarnos conocer sus sueños, sus frustraciones, sus tristezas, en una época y en un medio en que todo falta. Todos queremos saber dónde se esconde la felicidad, la buscamos, como buscamos la verdad y la libertad, pero nacer en un lugar o en un tiempo y en unas circunstancias es algo muy relevante. La dialéctica entre la libertad del ser humano y la fatalidad del destino que Buero identifica con “el absurdo o la imperfección de la estructura social” ocupa toda la pieza y las preguntas que en ella se plantean resuenan hoy como ayer alertándonos sobre nuestras  más negativas realidades con el único fin de mantener viva la esperanza.

Helena Pimenta

FICHA ARTÍSTICA

Autor: Antonio Buero Vallejo

Dirección: Helena Pimenta

Reparto:

Cobrador de la luz / Señor bien vestido: David Bueno

Generosa: Juana Cordero

Paca: Gloria Muñoz / Puchi Lagarde

Elvira: Gabriela Flores

Doña Asunción: Luisa Martínez Pazos

Don Manuel: Mariano Llorente

Trini: Concha Delgado

Carmina: Marta Poveda

Fernando: David Luque

Urbano: Agus Ruiz

Rosa: Carmen del Valle

Pepe: José Luis Alcobendas

Señor Juan: Javier Lago

Joven bien vestido: Alejandro Sigüenza

Manolín: Darío Ibarra / Eneko Haren / Nicolás Camacho

Carmina, hija: Andrea M. Santos

Fernando, hijo: Juan Carlos Mesonero

Escenografía: José Tomé y Marcos Carazo

Vestuario: Gabriela Salaverri

Iluminación: José Manuel Guerra

Movimiento: Nuria Castejón

Caracterización: Moisés Echevarría

Ayudante de dirección: Abel Ferris

Ayudante de vestuario: Sabina Atlanta

Residente de ayudantía de dirección: Majo Moreno

Asistente artístico: Víctor Barahona

Una producción del Teatro Español

Crítica

Historia de una Escalera se está convirtiendo en uno de los hit de la temporada y la cartelera madrileña que ya ha agotado todas sus funciones por adelantado y que se sitúa como una de las obras más exitosas y mejor aclamadas por el público.

Un texto que ya solo con nombrar cuál es y a quién pertenece ya nos garantiza que vamos a estar ante una buena obra, pero en este caso luego se han unido todos los factores que han conseguido que esta producción sea todo un éxito. Una obra que habla de lo miserable y poco afortunada que puede llegar a ser la vida: contando con un mal presente, un peor pasado y un desastroso futuro ante nosotros, algo que ataca a todos nuestros protagonistas y define sus vidas y sus circunstancias, haciendo que la desesperanza pueda llegar a ser el leitmotiv de su vida.

La mala suerte a veces puede venir ya condicionada de ante mano o ir apareciéndose a lo largo de nuestra vida quedamos o no convirtiéndonos en personas dichosas o más bien miserables, todo depende del prisma con el que nos enfrentemos a la vida y de nuestra propia voluntad, contando con todos los factores que nos influyen de nuestro alrededor en nuestra vida y día a día a parte de la gente que nos rodea.

Desde el 1919 al 1949 van sucediendo todas estas historias que suceden con la escalera como testigo, una de las absolutas protagonistas sin duda alguna, siendo consciente de lo ardua que puede resultar la vida de nuestros protagonistas junto a las aventuras y desventuras de su existencia, en una obra que aunque ha pasado bastante tiempo sigue siendo actual.

Helena Pimenta dirige esta obra de Antonio Buero Vallejo y tenemos un reparto muy amplio con una escenografía formada por José Tomé y Marcos Carazo muy bien realizada y con la iluminación de José Manuel Guerra. En el reparto tenemos a David Bueno, Juana Cordero, a Gloria Muñoz o Puchi Lagarde como Paca, Gabriela Flores, Luisa Martínez Pazos, Mariano Llorente, Concha Delgado, Marta Poveda, David Luque, Agus Ruiz, Carmen del Valle, José Luis Alcobendas, Javier Lago, Alejandro Sigüenza, a Darío Ibarra o Eneko Haren o Nicolás Camacho como Manolin, Andrea M. Santos y a Juan Carlos Mesonero. Un reparto muy extenso y bastante desigual en algunas ocasiones pero que termina convenciendo al espectador.

Un tiempo que nos reflejan que parece repetirse una y otra vez, contrarrestando los deseos y los sueños de los jóvenes frente a los adultos desencantados contrarrestando una vida que ni es como soñaron. Una obra agria y dura pero que luego deja un poso de esperanza.

Una obra muy disfrutable a la que os recomendamos asistir cuando tengáis la ocasión para sumergiros en las profundidades de esta escalera y todo lo que esconde.

Esther Soledad Esteban Castillo 

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