Santiago Tarín publica “Los Crímenes de los Pasos Perdidos”

La crónica de nuestros crímenes es la otra cara de nuestra Historia

Los pasos perdidos es el nombre popular del gran salón central del edificio del Palacio de Justicia de Barcelona y tiene un desván invisible, en el que se almacenan miles de historias que se van acumulando año tras año y a veces olvidando hasta que alguien las rescata, las desempolva y las devuelve de
una memoria extraviada.

Santiago Tarín, es periodista y ha trabajado para Radio Nacional, Cadena Ser, Agencia EFE y la Vanguardia entre otros. Durante toda su carrera pasó horas en los pasos perdidos y mantuvo charlas con jueces, fiscales, abogados, policías, víctimas y delincuentes, donde afloraban los aspectos que no se recogen en los documentos oficiales: la verdadera sustancia del relato, su esencia humana.

Un puñado de historias que no salen en los libros de texto, pero que forman parte de nuestra memoria colectiva, contribuyen a explicar un tiempo, una ciudad y un país. Escriben la contraportada de los relatos históricos, las narraciones de la vida cotidiana en su vertiente más oscura y, al mismo tiempo, nos cuentan cómo éramos, qué vicios teníamos o cómo nos divertíamos. Son la otra cara de una misma moneda. 

Historias de desalmados, de gente sin conciencia, de delincuentes desaparecidos y de truhanes de otras épocas. Algunos están pintados en el blanco y negro, otros ya se definen en color; hay entre ellos personajes peculiares, estafadores poetas, fotógrafos que captaron la esencia de la marginalidad o pillos propios de las mejores comedias. 

Tal vez no son los más conocidos, incluso son inesperados, pero todos son singulares por sus circunstancias. Una buena historia no precisa de una pila de cadáveres para ser interesante, sino de protagonistas originales o particularidades que la hacen única. 

Entre esta fauna despiadada también hay criminales que lo fueron por azar o por la desdicha de unos momentos inclementes. En ellos anidó la desesperación, la incomprensión, la tristeza, la rabia o el desarraigo.  
 «Con los años, te das cuenta de que la llamada crónica negra es una figura geométrica con muchos ángulos. Hay una víctima principal, pero luego hay muchas otras: las familias, los amigos, incluso los testigos y a veces hasta el propio condenado. El proceso judicial es la construcción de una verdad formal que culmina con la sentencia, necesaria para el funcionamiento de la sociedad, pero no siempre es toda la verdad y a veces ni siquiera es la verdad.»
Santiago Tarín

Santiago Tarín. Nacido en Barcelona en 1959 y licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, es escritor y periodista; e hijo, hermano, sobrino y cuñado de periodistas. Ha trabajado en Radio Nacional, Radio Barcelona-Cadena Ser, Agencia Efe y los diarios Ya y La Vanguardia, medios en los que ha cubierto temas tan diversos como campañas electorales, política local, atentados terroristas, crónica judicial y de sucesos, visita del Papa, las actividades del crimen organizado en España, la corrupción política, el asesinato del obispo Ellacuría en El Salvador o la guerra de Pablo Escobar y los cárteles de la droga contra el Estado colombiano. 

Durante veintiún años fue profesor del máster de periodismo que imparten conjuntamente las universidades Central de Barcelona y Columbia de Nueva York. Durante diez años fue miembro del Equipo de Investigación de La Vanguardia y ha colaborado en medios como TV3, Com Radio, Rac 1 o Historia y Vida; también ha sido jurado del premio Ciutat de Barcelona en su vertiente de historia y asesoró la serie de TV3 La zona fosca. 

Es autor de los libros Barcelona, en rosa y negro (2002), Viaje por las mentiras de la historia universal (2007) y En el tsunami catalán (2020). 

Esther Soledad Esteban Castillo

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