Caitlin Doughty publica “¿El gato se comerá mis ojos? Y otras preguntas sobre cadáveres?”

Os presentamos ¿El gato se comerá mis ojos? Y otras preguntas sobre cadáveres de la estadounidense Doughty Caitlin: escritora, propietaria de una funeraria, tanatopractora, activista y agitadora de la industria funeraria.

Doughty recibe diariamente muchas preguntas sobre la muerte, pero las mejores proceden de los niños; este libro es la ingeniosa y divertida respuesta a 35 de sus pequeñas grandes dudas, una lectura didáctica que nos recuerda que la muerte es ciencia, historia, arte y literatura.

Sus vídeos educativos Ask a Mortician acumulan millones de visitas y sus tres libros Hasta las cenizasDe aquí a la eternidad (Capitán Swing 2018) y ¿El gato se comerá mis ojos? han sido best sellers de The New York Times.

En 2011 Doughty fundó el colectivo sin ánimo de lucro para la reforma funeraria The Order of the Good Death, que dio origen al movimiento death positive. Desde hace años trabaja para legalizar el compostaje humano y la acuamación o hidrólisis alcalina (cremación con agua en lugar de fuego).

«Divertido, oscuro y, en ocasiones, asombrosamente existencial»
The Guardian

A LA VENTA: 30-10-23

Caitlin Doughty lleva muchos años viviendo de la muerte. Empezó a trabajar en la industria funeraria con solo veintipico, como operaria de horno crematorio: «Un trabajo duro, hay suciedad y calor y te pasas el día entre muertos y familias llorando». Más tarde fue conductora de furgonetas de transporte de cadáveres y volvió a estudiar para obtener su segundo título en ciencias mortuorias. Hoy dirige su propia funeraria en California.

«A los futuros cadáveres de todas las edades» dedica la autora ¿El gato se comerá mis ojos?, donde con sentido del humor y agilidad resuelve preguntas sobre la muerte para serenar las dudas de 35 niños inquietos.

¿Qué le pasaría al cuerpo de un astronauta si lo empujaran desde un transbordador espacial?, ¿te haces caca al morir?, ¿por qué se mueven algunos cadáveres?, ¿por qué cambiamos de color cuando morimos?, ¿si al morir estoy poniendo cara de tonto se me queda así para siempre?

Doughty combina su experiencia profesional y sus conocimientos funerarios sobre el cuerpo con las ideas erróneas más comunes sobre los cadáveres para ofrecer respuestas objetivas, lúdicas y sinceras acerca de lo que nos ocurre fisiológicamente al morir. El resultado es una guía divertida sobre un tema que, los adultos, nos tomamos muchas molestias en evitar. 

Aprenderemos cuál es la mejor tierra para momificar un cuerpo, si se puede conservar el cráneo de tu mejor amigo, qué son los cadáveres gimientes, cómo los médicos verificaban la muerte en los viejos tiempos, cuál es la diferencia entre el rigor mortis y el livor mortiso en qué consiste la tafofobia.

Ilustrado por Dianné Ruz, ¿El gato se comerá mis ojos? nos muestra que la muerte está llena de conocimiento y que sólo planteándonos preguntas sobre ella podremos empezar a perderle el miedo.

«Cuando una persona muere, es posible que su sistema nervioso esté aún activo, lo que puede provocar pequeños espasmos y sacudidas del cuerpo. Estos espasmos suelen producirse en los primeros minutos tras el fallecimiento, pero en ocasiones se observan pasadas incluso doce horas. Cuando te mueras, tus tripas se convertirán en un fiestódromo: miles de millones de bacterias se comerán tus intestinos antes de pasar al hígado, el corazón y el cerebro. Pero todo ese banquete trae también sus residuos. Esos miles de millones de bacterias producen gases tales como el metano y el amoniaco, que te hincharán la barriga. Esa hinchazón implica presión interna y, si se acumula suficiente presión, tu cuerpo puede vaciarse soltando líquidos o aires apestosos. Cuando un cuerpo se vacía, puede emitir un espeluznante sonido sibilante. No te preocupes, no son los horrendos lamentos fantasmales de los muertos, son… pedos de bacteria».

Esther Soledad Esteban Castillo

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