Especial NOC: Un auténtico vodevil — Entrevistas a José Cobrana y David Quintana
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ESPECIAL NOC: Un auténtico Vodevil
Entrevistas a José Cobrana y David Quintana
NOC: Un auténtico Vodevil desembarca en el Teatro del Arte (Madrid) para conquistar a quienes aman el cabaret, el vodevil y el teatro sin filtros: cercano, sensual, juguetón y técnicamente impecable. La función alterna números a pie de escenario con lo que sucede entre bambalinas, sumergiendo al público —copa en mano si lo desea— en una noche de humor, música y misterio vista a centímetros.
En Lunas Pasajeras conversamos con el actor José Cobrana y con el director y creador del montaje, David Quintana, para desvelar claves del proceso, el trabajo de fonomímica y la trastienda de este vodevil contemporáneo. Primero, el intérprete; después, el artífice.
JOSÉ COBRANA

José Cobrana forma parte del elenco de NOC. Aquí comparte cómo llegó al proyecto, qué aprende del género y cómo se vive un show que exige precisión, energía y muchísimo humor.
1. ¿Cómo fue tu llegada a este proyecto y qué te convenció para apostar por él?
Estaba de vacaciones en Argentina cuando recibí un mensaje en Facebook de alguien a quien no conocía: Oscar Contreras, el productor. Contactamos enseguida. Él, junto al futuro director, David Quintana, había visto mi trabajo en la webserie Chicas del montón y les encajaba para el show que estaban proyectando. Costó poco convencerme: conocía a Los Quintana y su humor; había disfrutado la transformación en mujer sobre un escenario y tenía ganas de seguir haciendo comedia. Solo hubo que cuadrar otros compromisos teatrales.
2. ¿Qué elemento te llevas para futuros proyectos que no hubieras explorado antes?
No dominaba —aún estoy en proceso de aprendizaje— la fonomímica. Gracias a David puedo progresar cada día. Es un arte que me fascinó viviendo en Buenos Aires, y este humor siempre me divirtió. También he profundizado en la composición de personajes femeninos.
3. ¿Cómo es representar un espectáculo así en el Teatro del Arte?
Deseaba trabajar en este teatro desde hacía tiempo. La producción arriesgó por el aforo, pero el TDA es el lugar ideal: el público, a escasos metros, se sumerge rápido en el vodevil. Entran como a un gran salón —con su copa si quieren— listos para pasarlo bien, especialmente con amigos. Además, la gestión de Lucía Bouzas y su familia ha sido impecable: una bienvenida espectacular.
4. ¿Cómo es el trabajo en equipo? ¿Qué puedes contar de tus compañeros?
Aquí la clave es la energía común: transmitir alegría y buen rollo. Detrás del escenario todo es precisión: cambios de peluca, vestuario, tocados, zapatos. Todo cronometrado. El casting no pudo ser mejor. Las maestras de ceremonias, Isabel Dimas y Nuria Benet, son dos bestias escénicas con voces de muerte. Elsa Cabo Ambrós, bailarina excepcional y sonrisa letal; Zaida Díaz, actriz y bailarina con abrazos increíbles; David Vento, la cara zen y “el cuerpo” del número del aro, con un humor finísimo; Ricardo Mata es mi compañero más cercano, un talento del que se hablará. Nos apoyamos continuamente: detrás hay tanta diversión como en escena.
5. ¿Mayor placer y mayor desafío del montaje?
Es una gozada trabajar aquí. Pereza solo por el ritual previo: afeitarme, depilar brazos y pecho (soy de barba y pelo). Ese ritual me coloca en modo NOC: repaso números, canciones y activo la energía buena que exige el show. El gran desafío es entregarte al 100%. A medias no sirve: ni para uno ni para el espectador. Nunca he tenido complejos con los personajes femeninos; me divierte, me da placer y, por lo que dicen, resulto divertido. Para mí, como actor, eso lo es todo.
6. ¿Con qué momento te quedas?
Con los minutos previos: recargamos buen rollo. Y con el backstage: vernos enfundarnos en vestuarios y pelucas a toda velocidad. En escena, cualquier estallido de risa del público es mi favorito.
7. ¿Cómo ha sido pasar de Buenos Aires a trabajar en Madrid?
En 2002 el cambio fue radical: desde la forma de trabajo al trato en los teatros. Venía del alternativo, de remar contra corriente; aquí lo vi todo más organizado y con más posibilidades. Eso me sostuvo y me sostiene. Todo ha cambiado, sí, pero sigo cómodo. Me gustaría actuar mucho más, y confío en que proyectos como este me den más visibilidad.
8. ¿Qué recuerdas de tu paso por Dralion (Cirque du Soleil)?
Fue un hito (2008–2010). Soñaba con trabajar con ellos desde que empecé a hacer clown y gesto. Aprendí a “jugar en grandes ligas”: 2.500 personas diarias y públicos muy distintos. Pero el fondo es el mismo: la entrega del artista. Me dejó amigos por el mundo y viajes a lugares que jamás imaginé.
9. ¿Retos y sueños para este año?
Que de NOC salgan más proyectos (aviso a dirección y producción). Como no soy un rostro conocido en el circuito, sueño con que alguien vea mi trabajo y quiera contar conmigo. No tengo preferencia por drama o comedia. Me encantaría trabajar en un teatro oficial para otra proyección. Sigo con mis clases —amo la docencia— y mi mayor deseo es vivir solo de esto, sin tener que buscar otros trabajos.
DAVID QUINTANA

Conversamos con David Quintana, artífice de NOC, sobre el origen del título, el casting exprés, la complicidad con su hermano Fernando y la adaptación del montaje al Teatro del Arte.
1. ¿Cómo nació NOC?
En un viaje a Croacia. Noc (con acento en la “c”) significa “noche” en croata. Me gustó cómo sonaba y se leía: elegancia y buen gusto, justo el tono que quería para el espectáculo.
2. ¿Fue complicado encontrar el reparto perfecto?
Más que complicado, distinto. La producción llevó el casting mientras yo estaba en temporada entre Chile y Argentina; seguía todo por vídeo. Montamos en solo un mes —¡una locura!—, pero feliz con este elenco: profesionales, compañeros y de muy buena vibra. El reparto perfecto.
3. ¿Qué novedades aporta NOC respecto a tus trabajos anteriores?
Es mi primer montaje en España sin Los Quintana, con elenco español y una propuesta muy distinta: un musical con fuerte dosis de humor. Además contamos con dos maestras de ceremonias, Nuria Benet e Isabel Dimas. Desde octubre estamos viernes y sábados y sumamos artistas invitados de variedades con sus mejores rutinas para dar un plus en esta segunda temporada.
4. ¿Cómo es trabajar con tu hermano Fernando en compañía?
Muy grato. Tras 20 años ya sabemos encarar todo: artístico, comercial, personal y familiar. Somos muy respetuosos entre y con nosotros.
5. ¿Con qué parte te quedas de la función?
Con las caras a la salida: alegría pura, señales de que lo pasaron muy bien.

6. ¿Cómo fue adaptar la función al Teatro del Arte?
Siempre pensamos estrenar en el TDA. La sala se convierte en un cabaret con una atmósfera muy especial; el público puede tomarse algo mientras disfruta.
7. ¿El mejor momento vivido con esta representación?
Hay muchos, pero escuchar “¡sala llena!” es el mejor incentivo para darlo todo.
8. ¿Un mensaje para invitar al público?
Les invitamos a este mundo de alegres melodías, situaciones insólitas, humor y baile: un vodevil distinto que se vive muy de cerca.

— Esther Soledad Esteban Castillo, Madrid
