ENTREVISTA A ÁLEX GARCÍA
En Lunas Pasajeras nos reunimos con Álex García, protagonista de la película Kamikaze. En ella sorprende con su registro y gran interpretación al encarnar a Slatan, un personaje complejo y con una historia muy complicada.
Sobre Slatan nos cuenta que le ha enseñado a valorar cada momento y que, aunque te pasen cosas muy malas, tienes que dar las gracias. Como bien dice el personaje de Héctor Alterio, siempre hay alguien peor que tú en el mundo.
La intención no es humanizar el terrorismo, pero sí acercar al espectador al personaje. Slatan lo tiene todo perdido y el mundo entero en su contra, pero aun así encuentra la luz. Es un personaje al que le han quitado todo, y la película intenta ser respetuosa y no regodearse. Es más que una película: fue todo un viaje. El personaje ya llegaba tocado al viaje, con la mirada triste y perdida, la desconfianza dentro de sí y también el miedo.
Se preparó para este papel poco a poco y con delicadeza. Tuvo que trabajar el acento y el idioma, y además hacerlo creíble. Estuvo en Georgia antes del rodaje practicando el ruso a diario, imitando el acento, y pasó diez días completos inmerso en el personaje. Fue, como él mismo define, “una locura”. Allí pudo abrir su mente, conocer otra parte del mundo y descubrir que incluso comen igual o mejor que nosotros. Incidió especialmente en mostrar la desconfianza en la mirada de Slatan.
Su personaje tiene un plan previsto, pero él mismo confiesa que no tiene ninguno: no sabe ni puede estar seguro de lo que hará mañana o dentro de un año, porque esta profesión rompe todos los planes y esquemas.
Nos contó también que desde pequeño tuvo una pulsión artística. El ruso fue muy complicado para él, y comenta divertido que no cree que vaya a ser muy bien recibido en Rusia con este personaje.
La canción que interpreta en la película fue compuesta por un coach ruso de Globomedia. Nos relató que en Georgia, cuando la escucharon, aplaudieron y hasta se emocionaron, lo que refleja un nivel de rencor y dolor muy alto. Para él fue un hándicap porque no canta, aunque también un sueño: durante las grabaciones estuvo acompañado de Ara Malikian y otros músicos, disfrutando de su acordeón y compañía. En el estudio, la coach lloraba de emoción al ver cómo una canción escrita en casa cobraba vida.
Sobre la perra que aparece en la película, recuerda que fue muy cariñosa, aunque también tuvo cambios de humor. Tuvieron una relación tierna y, como anécdota, cuenta la escena en la que debía curarle una herida en el hielo: la perra tenía las patas congeladas y él la mano, y al intentar curarla le gruñía como si fuera a morderle. A base de tranquilizarla y acariciarle el lomo se calmó, pero fue una escena muy difícil. El primer día lo pasó entero con ella y, finalmente, lograron grabar en la última toma un plano general y corto. Entre risas, recordaba que le decía a la perra que iban a tener una buena historia de amor y que, por favor, le diese una oportunidad.
Para finalizar, sobre su relación y su trabajo con Verónica Echegui, confesó que para él ha sido un ángel de la guarda en mayúsculas. Es muy generosa, ayuda muchísimo y lo hizo tanto con su personaje como con él. Desde que la conoció se enamoró locamente, y asegura que es una compañera como pocas.
Entrevista realizada por Esther Soledad Esteban Castillo. Madrid.

